domingo, 23 de abril de 2017

Brillante campaña con ilusiones ópticas para adopción de animales

El sitio worldforall.co dedicado a la adopción de animales, ha lanzado una interesantísima campaña publicitaria basada en ilusiones ópticas. Los integrantes de algunas familias forman con sus cuerpos, rostros y contornos la figura de un gato, un perro y un conejo, en un impresi onante ejercicio de creatividad para llamar la atención sobre el acoger a animales abandonados:







La extraña fotografía que casi desencadena la tercera guerra mundial

Si miraras por la ventanilla de un avión y vieras esta estructura, ¿qué pensarías que es? ¿Uno de los famosos círculos de los cultivos? ¿Algún tipo de ritual pagano a gran escala? Lo cierto es que el técnico que tomó la foto sabía muy bien lo que era, y estuvo a punto de provocar una guerra.


La foto la tomó un avión espía estadounidense en 1962 mientras volaba sobre Trece de la Coloma, una localidad en el extremo oeste de Cuba, y la estructura en tierra tiene el característico patrón hexagonal de una batería de misiles S-75 de fabricación rusa. Acaba de dar comienzo la famosa crisis de los misiles de Cuba que enfrentó a Estados Unidos y la Unión Soviética.

El S-75 Dvina es un misil tierra-aire con una cabeza explosiva de 195 kilos capaz de destruir blancos en el aire a una distancia de 45 kilómetros y 20.000 metros de altura. Cada batallón de S-75 normalmente tiene seis lanzadores de riel único semi fijos para misiles V-750. Estos lanzadores se posicionaban con una separación de entre 60 y100 metros siguiendo un patrón hexagonal con aspecto de flor, con los radares y sistema de guía ubicados en el centro. Un sistema de misiles como ese fue el que derribó un avión espía U2 sobre suelo soviético en 1960. Su piloto, Francis Gary Powers, sobrevivió pero pasó dos años en una cárcel rusa.

Volviendo a Cuba, la batería de misiles S-75 no suponía ninguna amenaza para territorio estadounidense, pero hizo sonar todas las alarmas en Washington porque significaba que la Unión Soviética estaba desplegando tropas en la isla caribeña.

Efectivamente, dos vuelos posteriores en aviones U2 revelaron que Moscú había desplegado en Cuba misiles de medio alcance R-6 con capacidad para ojivas nucleares. Por fortuna, el presidente ruso Nikita Khrushchev logró llegar a un acuerdo con John F. Kennedy y la crisis quedó en nada. Desde entonces, la imagen ha pasado a la posteridad como precursora de malas noticias. El sistema S-75 Dvuina es uno de los más usados por ejércitos en todo el mundo.



El banco que presta dinero a cambio de queso

Obtener un préstamo de un banco puede ser un proceso difícil, especialmente si no tienes algo de valor para ofrecer como garantía. Sin embargo, en Italia hay algunos bancos que aceptan queso, específicamente parmesano, como garantía de sus clientes, guardándolo como si fuera oro. Considerando que una rueda de queso puede valer miles de euros, se puede entender el por qué.


Así es cómo funciona. Digamos que eres un productor de queso parmesano, conocido como queso Parmigiano Reggiano en italiano, y necesitas dinero para materiales o comida para tus animales. No tienes dinero, pero tienes mucho queso. Para obtener el préstamo, lo único que tienes que hacer es llevar tu queso al banco. Este acepta tu queso y te proporciona un préstamo por el valor del producto, cobrándote una tasa de interés más lo que cuesta almacenar el producto. Algunos ofrecen una tasa de interés desde un 3 a un 5% dependiendo de la calidad del queso.

El banco Credito Emiliano, localizado en una región al sur de Milán, ha aceptado queso parmesano como garantía desde 1953. En 2013 el banco tenía 430,000 ruedas de queso parmesano en sus almacenes. En su conjunto, las ruedas valían casi €190 millones.

Aunque parezca curioso, este tipo de préstamo se considera una inversión segura para el banco porque el queso puede tardar años en madurar. Si después de unos años el prestamista no paga su deuda, el banco vende el queso y recupera su inversión.

Después de que el productor deje el queso en el banco, este asume la responsabilidad de cuidar el queso para que madure correctamente. Es parte del acuerdo que hace con el productor. El banco almacena el queso y se asegura de que está protegido de ladrones. El banco Credito Emiliano, por ejemplo, protege el queso con alambre de púa y una valla eléctrica. Lo almacena en un depósito humidificado con aire acondicionado.

También vigila el estado del queso. El banco lo limpia, lo gira y lo prueba de vez en cuando para asegurarse de que está madurando bien.

No obstante, la práctica de tratar al queso como dinero no se limita a los bancos. En 2016, el productor de queso 4 Madonne Caseificio dell’Emilia vendió bonos respaldados por su producto. Logró recaudar €6 millones, que dijo que usaría para mejorar sus instalaciones y promocionar su queso.

Conclusión: el dinero no es lo único que domina el mundo. El queso también tiene mucho peso (al menos en Italia).




El increíble caso del hombre que comía metal

Todos hemos tenido algún antojo. A veces deseamos una pizza, unas patatas fritas o alguna cosa que sabemos que no debemos comer. El francés Michel Lotito también tenía antojos, pero los suyos eran poco usuales: le gustaba comer metal.


A Lotito le conocían como el “Señor Comelotodo” y tiene el récord Guinness por la dieta más extraña. Se dio cuenta de que podía comer cosas increíbles, cuando un vaso del que estaba bebiendo se rompió y se pudo comer los fragmentos.

Sin embargo, comer metal no es tan simple como coger una rueda de una bicicleta, por ejemplo, y empezar a masticarla. Lotito tenía un proceso propio. Empezaba por romper todo lo que quería comerse en trozos pequeños. Luego lo mezclaba con comida normal y empezaba a ingerirlo. Tomaba aceite mineral y agua para que las piezas no se atascaran. Podría comerse 900 g de metal al día.

Lotito no se comía todo un objeto en un día, se lo comía poco a poco. A veces tardaba años en comerse algo por su tamaño. Su habilidad se convirtió en un tipo de profesión y solía realizar espectáculos.

Estas son las cosas que Michel Lotito se tragó a lo largo de su vida empezando en 1959 según Guinness.

  • 18 bicicletas
  • 15 carritos de supermercado
  • 7 televisiones
  • 6 lámparas de araña
  • 2 camas
  • 1 par de esquis
  • 1 avión Cessna 150
  • 1 ordenador
¿Cómo es que un hombre puede comerse todo esto y no morir? En realidad, Lotito tenía una enfermedad llamada pica, un trastorno alimentario que produce en la persona un deseo de comerse cosas poco nutritivas, como papel, barro, metal, tierra, vidrio y arena. La ingestión de sustancias como plomo puede causar intoxicación o daños al cuerpo. Comer objetos afilados o que no se puedan digerir también puede causar estreñimiento y desgarros en el revestimiento del esófago.


Puede ser muy peligrosos permitir a las personas que sufren este transtorno comer lo que quieran. Lotito fue la excepción: todo lo que comió nunca llegó a afectar a su salud. Algunos dicen que fue porque el revestimiento de su estómago era anormalmente grueso.


Una vez declaró que los plátanos y los huevos duros, dos alimentos suaves, le sentaban mal.

Aunque puede ser difícil de creer, Lotito se murió en 2007 de causas naturales. Según Guinness, es la única persona en la historia que se ha comido un ataúd.



Para leer mas rápido debes dejar de vocalizar las palabras en tu mente

A pesar de lo importante que es la lectura a lo largo de nuestra vida académica, la mayoría de los lectores somos tremendamente ineficientes. Por suerte, leer más rápido es algo que se puede entrenar. Una de las técnicas más comunes de los defensores de la lectura rápida es no vocalizar las palabras en tu mente.


Cuando lees, ¿escuchas las palabras en tu cabeza o las dices subconscientemente moviendo la boca pero sin llegar a pronunciarlas? Esa voz interior se conoce como subvocalización y es un hábito muy común entre los lectores. Desgraciadamente, también es una de las razones por las que leemos lento y acabamos teniendo problemas para mejorar nuestra velocidad de lectura.

Una técnica simple para romper con ese hábito es mantener la boca ocupada. Si le das algo que hacer a tu boca mientras lees, como mascar un chicle, comer algo o tararear una canción, puedes librarte del mecanismo de la voz interior y terminar duplicando (o incluso triplicando) tu velocidad de lectura.

Pero tienes que saber que deshacerse para siempre de la subvocalización es imposible —y eso no es necesariamente malo. Sí, la voz interior lleva asociada una carga adicional de los recursos cognitivos que ralentiza la lectura, pero nos ayuda a comprender las palabras. Por la forma en que aprendimos a leer (repitiendo la información de manera auditiva), las asociaciones de sonidos y palabras están indeleblemente impresas en nuestro sistema nervioso.




WTF!: El perro que fue enviado a prisión por haber matado un gato (y era inocente)

La Eastern State Penitentiary fue una de las primeras cárceles creadas con el objetivo de estimular el verdadero arrepentimiento de los presos. Entre sus prisioneros más famosos se encuentran el mafioso Al Capone, el atracador de bancos Willie Sutton y Pep, el perro asesino.


¿Qué asesinato pudo cometer un labrador negro para llegar a la cárcel? Básicamente, según va la historia, Pep tuvo la mala suerte de matar a un gato importante: el gato de la esposa de Gifford Pinchot, el gobernador de Pensilvania. Como castigo, en 1924 el gobernador condenó a Pep (su propio perro) a una cadena perpetua en la Eastern State Penitentiary.

Los responsables de la prisión le asignaron al perro un número de preso y le tomaron una foto. Luego, Pep se incorporó con los otros prisioneros. Saldría en las noticias varias veces como el perro que había matado al gato del gobernador. En 1925, salió en el periódico The Boston Globe cuando publicaron un artículo sobre la emisión de un programa de radio en la prisión.

Sin embargo, se revelaría unos años después por la propia esposa del gobernador Cornelia Pinchot, la dueña del supuesto gato fallecido, que Pep había sido falsamente acusado por un periodista de aquellos tiempos. La prensa era crítica sobre las políticas del gobernador, así que cuando se supo que el gobernador había mandado a su perro a prisión, un periodista le dio un giro interesante a la historia.

La historiadora Annie Anderson cuenta que Cornelia Pinchot le comentó al New York Times que el perro siempre había sido inocente.

“[Ella] dijo que el perro no había matado a su gato, que la familia criaba labradores y que Pep era un regalo para animar a los prisioneros”, afirma Anderson.

El gobernador había visto que los perros se usaban como una especie de terapia para ayudar a rehabilitar a los presos, así que decidió donar a Pep a la prisión. Según algunas fuentes, el gobernador también estaba buscando un hogar alternativo para el perro porque había desarrollado la mala costumbre de mordisquear los cojines de uno de sus sofás.

Al fin y al cabo, Pep logró el objetivo del gobernador: fue un presencia agradable en la prisión. Paseaba por los pasillos con libertad y fue querido por los presos y los guardias. No cumplió su cadena perpetua. El perro fue trasladado a otra prisión y enterrado allí después de su muerte.




Humor harto








La curiosa "guerra de los stops"

La llamada Guerra de los stops fue un suceso acaecido en la carretera (N-154 española y D-68 francesa) que une la villa y exclave español de Llivia con Puigcerdá (población española fronteriza con Francia) entre principios de la década de 1970 y la de 1980.

Llivia es un municipio español de la provincia de Gerona que se encuentra rodeado por territorio francés desde el año 1660 (Tratado de los Pirineos). Tras el tercer Tratado de límites de Bayona, firmado en 1866, se estableció que el camino (hoy carretera) que unía Llivia y Puigcerdá sería de «libre circulación» para facilitar el paso a unas tierras de pastoreo que la villa poseía (y todavía hoy posee) en territorio francés.

Cuando a principios de los años 1970 el gobierno francés construyó dos carreteras que cruzaban la de Llivia a Puigcerdá puso varios stops que obligaban a parar a los que circulaban por esta última vía y ceder el paso a los que circulaban por las otras dos. Desde ese momento, los llivienses, haciendo una interpretación literal pero ajustada a derecho de la «libre circulación» por la carretera, arrancaban continuamente los stops (incluso durante varios días seguidos) a lo largo de todos esos años. Finalmente, a principios de los años 1980, el gobierno español financió la construcción de un puente (cuyo mantenimiento es a costa del gobierno francés) sobre la carretera, en una de las intersecciones, y en el otro cruce el gobierno francés cedió el paso a los que circulaban por la carretera N-154 (o D-68 francesa). 


En 2001 se construyó una rotonda que aparentemente ha terminado definitivamente con la "guerra", a pesar de que los que circulan por la D-68 deben seguir cediendo el paso al entrar en la rotonda (según las normas generales de circulación).

Es de importancia indicar que esta carretera estuvo vedada a vehículos que no tuvieran matrícula española hasta 1995, cuando entró en vigor el Tratado de Schengen.

ElgooG, el Google del revés

ElgooG, (Google deletreado al revés) es una versión especular del motor de búsqueda Google. La peculiaridad de elgooG es que muestra invertido todo el texto de las páginas web guardadas en el caché de Google. Aunque originalmente fue creado "por diversión", ha encontrado un uso práctico en China, después de que el gobierno de ese país prohibiese Google.



Debido a que los términos de búsqueda elgooG se imprimen a la inversa, los usuarios pueden burlar los filtros de la censura gubernamental china. elgooG.com es un sitio web funcional. La solicitud de WHOIS demuestra que el dominio es propiedad de Google.


Si escribe "elgooG" en el campo de búsqueda y se pulsa el botón de "Voy a tener suerte", el programa redirige al Google normal, pero con letras al revés.


Libros encuadernados con piel humana

Libro con los documentos del caso de Horwood, encuadernado con su piel.
La bibliopegia antropodérmica es la técnica de encuadernar libros con piel humana. Aunque en la actualidad es una práctica extremadamente inusual, alcanzó su momento de esplendor en el siglo XVII.

Existen numerosos ejemplos de libros encuadernados con esta técnica que han llegado hasta nosotros, entre ellos se encuentran algunos tratados sobre anatomía forrados con la piel del cadáver diseccionado, testamentos forrados con la piel del testador y copias de procesos judiciales forradas con la piel del condenado, como el de William Corder (el asesino de Red Barn). La mayor parte de estos libros están en bibliotecas, museos y colecciones privadas.



Uno de los pocos ejemplos que sobreviven en Reino Unido está hecho de la piel del primer hombre que colgaron en la prisión de Bristol, y la oficina de registros de esa ciudad tiene el ejemplar.

Su cubierta embozada de color marrón oscuro fue hecha con la piel de John Horwood quien a los 18 años fue colgado por el asesinato de Eliza Balsum.
El libro contiene los detalles del crimen, cometido en 1821, en el que Horwood, quien se había obsesionado con Balsum y había amenazado con matarla previamente, le tiró una piedra cuando ella estaba yendo a un pozo a sacar agua.

Según el libro, Horwood "cogió una piedra grande y con la más salvaje ferocidad la golpeó hasta casi dejar su cráneo en pedazos".

Los gritos de Balsum hicieron que sus amigos acudieran. La llevaron al hospital pero murió por las heridas en la cabeza.

Tras su juicio y ejecución, el cirujano Richard Smith diseccionó el cuerpo de Horwood en una lección pública en el Hospital Real de Bristol.

Smith decidió entonces que parte de la piel de Horwood fuera curtida para encuadernar la colección de documentos sobre su caso.

La portada del libro fue embozada con una calavera y huesos cruzados y, escritas en letras doradas, las palabras "Cutis Vera Johannis Horwood", que significa "la piel verdadera de John Horwood".

Otros criminales cuya piel se usó para hacer libros incluyen al asesino de Devon, Inglaterra, George Cudmore, a quien colgaron por envenenar a su esposa, y William Corder, condenado por matar a Maria Marten, en un crimen conocido como "El asesinato del granero rojo", en Suffolk en 1827, una historia que sigue inspirando canciones y obras dramáticas.

El interés por encuadernar libros en piel llegó a su apogeo en el siglo XIX, señala Simon Chaplin, director de la Biblioteca Wellcome, que guarda tomos sobre la historia de la medicina.

Son pocos los libros encuadernados en piel humana. Se pensaba que en la Biblioteca Wellcome había tres, pero resultó que sólo uno era genuino.

"Quizás haya otros libros que se cree que están encuadernados con piel pero no es así, y otros que están cubiertos con piel humana pero no se sabe", señala Chaplin.