viernes, 26 de mayo de 2017

Atrapados en lugares insólitos

Desde niños que por travesuras se meten en aprietos, hasta adultos que no miden las consecuencias de sus actos, son parte de estas historias, que a nadie le gustaría vivir.

Al intentar robar una casa, uno de los ladrones quedó atrapado en la vivienda durante dos días. Para ser rescatado, el hombre lanzó un pedazo de teja a la calle, cuando iba pasando un joven, al que le pidió que llamara a la policía para que lo bajaran de ahí. Llegaron al lugar, policías, gente de protección civil, bomberos y hasta un vehículo del área de obras con canastilla para liberar al ladrón. Al bajarlo, el sospechoso dijo que iba acompañado de otros dos hombres, quienes lo abandonaron.

Parece ser que algunos ladrones no son muy astutos, y es que, uno de estos amantes de lo ajeno, al querer entrar a una pizzería, quedó atrapado en el ducto de aire, por lo que tuvo que pedir ayuda a gritos para que lo sacaran de ahí. 

Timothy J. Cipriani, de 46 años de edad, quien apenas había salido de la cárcel con libertad condicional, fue el ladrón que se quedó atorado al intentar ingresar a Pizza Paesan. La policía lo encontró con las piernas colgando del ducto y todo embarrado de grasa. El quipo de rescate tardó 30 minutos en liberarlo.

El chiste de ir a un parque de diversiones es vivir experiencias extremas, pero no como la que registraron 16 personas en China. En el 2007, en la montaña rusa de un parque de atracciones en la provincia de Anhui, 16 personas quedaron de cabeza en el aire, debido al fuerte viento que se registraba en la zona. Para bajarlos tardaron cerca de 30 minutos. Afortunadamente, no hubo lesionados.

Otra de las historias sorprendentes es la de Ben Carpenter, un joven de 21 años de edad, que utiliza silla de ruedas, la cual quedó atorada en la parrilla de un camión, mientras él cruzaba la calle.


El conductor del vehículo no se dio cuenta de su presencia, y lo arrastró por varios kilómetros a una velocidad de 50 kilómetros por hora. Los conductores de otros coches, fueron los que avisaron a la policía, quienes detuvieron el camión. Ben salió ileso, pues dice que se colocó el cinturón de seguridad de su silla.

Las visitas al doctor, tampoco son muy seguras que digamos. En el centro médico Cedemi, en Sevilla, España, un paciente fue olvidado por los médicos en un escáner de resonancia magnética, mientras le realizaban unos estudios. El paciente tuvo que ser rescatado por bomberos, tras dos horas de encontrase en dicho aparato. Al salir, el afectado comentó que al no tener un reloj, ni su teléfono móvil, perdió la noción del tiempo.

Por estar jugando, un niño de cinco años de edad, de una comunidad de china, quedó atrapado entre dos bardas. El infante pudo entrar en el diminuto espacio, de 20 centímetros, entre las dos paredes, pero no pudo salir, por lo que sus familiares y vecinos, llamaron a los bomberos.

Los rescatistas, para ampliar el espacio, introdujeron un colchón inflable y rosearon al niño con aceite para que le fuera más fácil salir. Después de 30 minutos, logró quedar libre sin daños graves.

Por querer recuperar su celular, el brazo de un hombre queda atrapado en el escusado. Esto ocurrió en Jiangsu al este de China. Cuando llegaron los rescatistas, el hombre tenía su extremidad metida en el inodoro hasta el hombro, por lo que tuvieron que romper el retrete y parte de la tubería. Después de 10 minutos, el varón pudo sacar su brazo y su teléfono, el cual estaba inservible.

En México, al intentar escapar de prisión, un reo quedó atascado. En vísperas de Navidad, un preso decidió salir de la cárcel de Valle Hermoso, en Tamaulipas, pero los cálculos le fallaron, pues quedó atrapado entre los barrotes y el techo. Por lo que los guardias de seguridad, lo tuvieron que rescatar de su plan para huir.

Christopher y su mamá estaban intentando ganar un oso de peluche en una de las máquinas de juegos, pero al terminarse el cambio, Elaine, la madre, buscó más monedas en su bolso, en ese momento, el niño decidió conseguir el peluche a como fuera, así que se metió a la máquina. Después de media hora, Christopher pudo ser liberado con todo y su oso.

Al tratar de conquistar un nuevo récord Guiness en la cuerda floja, un marroquí, quedó varado. Con todo y motocicleta, Mustafá Danger, se quedó suspendido en el aire entre los hoteles Tossal de La Cala y el Gran Hotel Bali en Benidorm, en España.

La distancia que tenía que recorrer era de 500 metros, a una altura de más de 180 metros. Este aventurero, logró su hazaña en el segundo intento.




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