miércoles, 7 de junio de 2017

Mirar las nubes y pronosticar el tiempo

Las nubes en verano pueden servir para conocer el tiempo que se avecina. John Hammond, de la Oficina Meteorológica del Reino Unido, explica algunas claves para aprender a decodificarlas. 

En la siguiente imagen, aparecen bajo un cumulonimbus las raras nubes mastodónticas o mammatus. “Estas inusuales nubes, que reciben su nombre de la palabra latina para ‘pecho’, son causadas por corrientes descendentes asociadas a una tormenta”, explica Hammond.

Los cumulos con forma de torre aparecen en días lluviosos. "En la imagen es incluso posible ver las precipitaciones que caen desde la base”, comenta Hammond.

“Los altocumulos se forman por las corrientes ascendentes y descendentes provocadas por las montañas. Cuando el aire sube, hay una banda de nubes, cuando baja, el cielo está despejado”, señala Hammond.

Los estratocumulos se enrojecen cuando son iluminados por la puesta de sol. “Son nubes de lo más comunes, pero el sol les da una radiación inhabitual”, explica el experto.

La nube noctilucente son, por el contrario, un fenómeno extraño. “Se pueden observar en las noches del verano. Las de la imagen deben estar a unos 70 o 90 kilómetros de altitud, tan altas que incluso de noche son iluminadas por los rayos del sol”, comenta Hammond.

“Los cumulos humilis, del latín humildes, son los primeros tipos de nubes que aparecen en el verano. Se forman por la subida de temperaturas en la superficie a lo largo de la mañana. En ocasiones, pueden crecer tanto como para producir lluvias”.

Las bandas de cirros y cirroestratos son un fenómeno poco usual. “Se forman cuando se da un fuerte choque vertical entre dos corrientes de aire. El dibujo de la imagen aparece con vientos que soplan más en los niveles altos de la atmósfera que en los bajos”, explica el experto.

En la imagen se puede ver nubes cumulus fractus bajo una base de bien desarrollados cumulus. “Esto es señal de que hay que ponerse a cubierto. Va a llover”.
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