1 Tendrían muchos depredadores naturales.
Los humanos estamos en la cima de la pirámide alimenticia por una sencilla razón, inteligencia y armas. No tenemos zarpas ni grandes colmillos para atacar pero gracias a nuestra tecnología nos hemos impuesto como el mayor depredador y por eso los animales tienen ese miedos instintivo al hombre. Los zombies en cambio entre su lentitud y nula inteligencia serían presa fácil para lobos, perros callejeros, animales del zoo, etc. Para los que se excusen diciendo que quizá los animales no los atacase por ser “antinaturales” o que incluso podrían pasar la infección a éstos y así tener bestias zombies, deberían pensar en menor escala. Animales como gusanos o insectos camparían a sus anchas ya que si no tuvieran inteligencia como para apartarlos de su cuerpo, los zombies perderían sus tejidos blandos en muy poco tiempo, eso incluye que se quedarían ciegos y sin tejido muscular rápidamente.

2 La putrefacción
Con todas las colonias de bacterias que viven en nuestro intestino grueso y una temperatura alta, su proliferación haría que los cuerpos resucitados en breve estuvieran tan hinchados que apenas pudiera moverse. Si por contrario el clima es de un calor seco, típico de desierto, es verdad que los zombies pueden sobrevivir deshidratados pero si no se preocupan por mojarse se podrían desecar en unos cuantos días, con lo que quedarían como momias inmóviles.






























