Los investigadores Sandie Millot, Pierre Vandewalle y Eric Parmentier, de la Universidad de Lieja, en Bélgica -intrigados por la comunicación acústica de las pirañas y por los mecanismos que utilizan para generar sonido analizaron el comportamiento de pequeños grupos de pirañas cautivas de vientre rojo, descubriendo que el temible pez posee un repertorio de tres sonidos de combate.
El estudio ha sido publicado en «The Journal of Experimental Biology». Colocando un hidrófono en el tanque de las pirañas, Millot y Parmentier registraron los sonidos de los peces y los filmaron mientras nadaban y competían por la comida.
Según Parmentier, los peces bien alimentados eran relativamente pacíficos - aunque se atacaban unos a otros de vez en cuando. El equipo descubrió que los peces eran, por lo general, silenciosos; sin embargo, este silencio se rompía en cuanto entraban en una confrontación, produciendo una especie de ladrido.
«Al principio pensamos que se trataba de un único sonido», admite Parmentier, pero luego se hizo evidente para los investigadores que las pirañas producen dos más, aparte del ladrido: un sonido parecido al de un tambor, cuando luchan por los alimentos y amenazan a un oponente; y un suave «croar», producido por sus mandíbulas cuando se muerden unas a otras.































