Para demostrarlo, tenemos la mirada de George Georgiou, un fotógrafo londinense que se ha dedicado a viajar a lo largo del mundo, por países como Turquía, Serbia, Grecia y otros, con el único fin de retratar la identidad de las personas en su propio mundo.

"Mi trabajo se ha centrado en la transición y la identidad de las personas y cómo éstas negocian con el espacio donde se encuentran", escribió Georgiou para su propio portal de internet.
Y es así, como lo describe, el trabajo que realiza. La serie HIDDEN: PSYCHIATRIC HOSPITALS¸retrata a la perfección la conjunción de sentimientos, ambiente y vida que nos tocó vivir.
En dicha serie, George Georgiou se dedicó a fotografiar tres instituciones psiquiátricas ubicadas en Serbia y Kosovo.
George Georgiou, relata la impresionante realidad que vivió. El inglés aseveró que las instituciones, como si fueran algo malo, se encuentran ocultas de la mirada pública, y que para los serbios fue unshock darse cuenta de su existencia.
Cuenta que durante el régimen de Milosevic, el dinero que las mantenía en funcionamiento se había extinguido, dejando los lugares en condiciones insalubres, con falta de atención médica, de rehabilitación y sin un control ni motivación del personal por ayudar a mejorar las condiciones del lugar porque su sueldos no eran motivadores por sí solos.
Las condiciones, narra, no eran nada comparadas con la tristeza que se sentía en el lugar, pues ahí se encontraban personas que en realidad no tenían por qué estar ahí; por ejemplo, hombres con discapacidades físicas, con síndrome de Down y hasta niños que nacieron en el mismo lugar.






































