Nadie puede negar que gracias a la tecnología y a los avances que hay día con día, la vida de los seres humanos se ha visto facilitada en algunos ámbitos, pues cosas que parecían imposibles de hacer o conocer, hoy están al alcance de nuestras manos.
Pero no hay que relacionar al 100 por ciento tecnología con perfección, ya que todos aquellos objetos relacionados a ésta, finalmente son hechos o funcionan gracias a la mano del hombre y por tanto, existe cierto margen de error.
El sitio cracked.com, enlistó aquellos aparatos que usamos de manera cotidiana y que consideramos infalibles, pero que si los conocemos de fondo, nos daremos cuenta que nos mienten a diario.
1. Medidores de gasolina.
Hemos aprendido que cuando la flecha marca la letra "F", quiere decir que nuestro tanque está completamente lleno, y cuando se pone sobre la "E", indica que está vacío, aunque hay quienes han experimentado haberse quedado a media calle sin que su auto indicara la falta de combustible.
Seguramente has notado que cuando llenas el tanque, en los primeros kilómetros recorridos el indicador se mueve abruptamente. Esto se debe a que la bomba de gasolina es como el flotador de un inodoro, que cuando está lleno el tanque, estará tocando, por así decirlo, el techo de éste, y conforme se vacía, irá bajando su nivel hasta llegar al fondo del mismo.El engaño viene cuando se quiere hacer un recorrido de determinado kilometraje, pensando que se puede porque la flecha aún no llega a indicar falta de gasolina y a los pocos metros, el auto se para porque carece de combustible. Lo que sucede, es que la bomba puede quedar suspendida dentro del tanque, lo que hace que la flecha no marque la letra "E".
Cuando alguien sube a un ascensor y tiene prisa, lo primero que hace es apretar el botón que, por lo regular tiene unas flechas encontradas, hacen que las puertas se cierren más rápido.Algunas empresas encargadas de dar mantenimiento a los elevadores, han asegurado que en realidad este comando no funciona como tal y que en la mayoría de los casos está desactivado; la función que realmente cumplen, es dar el equilibro estético por el botón contrario y hacerles creer a las personas que tienen el control.
Sucede algo muy similar con el botón de cerrado de puertas de los elevadores. La mayoría de los semáforos están sincronizados, por lo que a pesar de que presiones el botón para poder cruzar, no cambiará la luz hasta determinado minuto. Como dice thebluerooms.blogspot.com, tienen un efecto placebo para reducir en las personas el ansia de la espera y a la vez, darles también la idea de que ellos tienen el control. Hay algunos que sí funcionan de manera adecuada, pues a los encargados de tránsito no les conviene que la gente descubra que el sistema es completamente una farsa.


























