Mañana
será un nuevo año. Y a pesar de que comienza algo supuestamente diferente, mañana
haré exactamente lo mismo que he hecho en cada domingo del año que termina, y
el lunes repetiré los rituales de los lunes. El martes añoraré el fin de
semana, y el miércoles me sentiré tan cansado como todos los miércoles, El
jueves será dia de empezar a esperar el fin de semana, y el viernes me
recordaré que la semana ya terminó y que después del sábado volverá otro
domingo…, y vuelta a empezar, y sin embargo, me siento bien.
Es que,
en el medio de la rutina, que es rutina solamente en apariencia, hay muchas
cosas que hacen de cada día algo diferente.
El ser
tratado amablemente, te levanta el ánimo y te cambia el día.
Ayudar
a alguien , te hace sentir mejor.
Conversar
cordialmente con alguien te hace pasar preciosos minutos.
La mayoría de las personas cree que cambiar la rutina significa hacer algo completamente diferente a lo que estamos habituados a hacer.
Y claro, es una apreciación completamente válida y efectiva, pero seamos realistas... ¿Quienes pueden dejar sus empleos, estudios y demás responsabilidades para irse a la playa?.
Claro, podemos hacerlo, pero no siempre que queramos, entonces... ¿Hay que vivir frustrados en la rutina?
No, no tiene porque ser así.
Para comenzar hay mucho que valorar en tu rutina, porque precisamente la felicidad se encuentra en esos actos cotidianos de todos los días; Respirar, Mirar, Moverse, etc.
Por otra parte, cambiar la rutina, no significa hacer algo completamente diferente a lo cotidiano, sino, darle un toque especial al día realizando una nueva actividad.
Con tan solo 1 nueva actividad, o un nuevo enfoque hacia tu vida bastará para cambiar el día.















































