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325 JUEGOS

martes, 10 de julio de 2012

La increíble belleza (y variedad) de las Orquídeas




La diversidad de las orquídeas es extraordinaria. Durante los útimos 80 millones de años, cerca de 25.000 especies silvestres han crecido en los seis continentes, en casi todo tipo de hábitat. Representan una cuarta parte de las plantas con flores del planeta y su número de especies es cuatro veces mayor que el de mamíferos y el doble que el de aves.

En la isla de Cerdeña, las flores de la abejera de espejo imitan a la perfección el reflejo del cielo azul en las alas de una avispa hembra. Los machos de la avispa, seducidos por el aspecto y el olor de la flor, acaban al servicio de la orquídea, transportando el polen de una planta a otra. Ophrys speculum

Cada polinizador merece una estratagema: una flor de abejera híbrida que crece en Italia adopta la forma de una abeja hembra para adherir los polinios a un macho de abeja de la arena. Ophrys Eleonorae X O. Lupercalis; Andrena sp. (abeja)


Para atraer a las abejas, esta espectacular orquídea de Cerdeña se disfraza de banquete de néctar, una de las estratagemas que asombraron a Darwin, y que siguen fascinándonos. Orchis Papilionacea


Con su excelente imitación de la planta del guisante, esta orquídea confía en que se posen sobre ella las abejas descuidadas que van en busca de flores cargadas de néctar. El minimalista ramillete de la imagen contradice la tendencia de esta especie a formar grandes cúmulos florales: conjuntos de cientos de flores larguiruchas que surgen de tubérculos subterráneos y alegran los bosques de Australia occidental. Diuris magnifica


Con el fin de atraer a abejas y escarabajos, las especies del género Diuris, en su mayoría carentes de néctar, imitan a las flores de papilionáceas de su entorno, rebosantes de néctar. Es una flor única de Australia, un invernadero evolutivo que, según el botánico Kingsley Dixon, "bulle de engaños". Diuris magnifica


Tras seguir el rastro del perfume hasta su origen, avispas macho asaltan una orquídea caladenia en Australia. Convencidas de que el labelo es una hembra de su especie, se frotan contra él y se impregnan de polen. Todas las orquídeas tienen un pétalo modificado para la polinización, que a menudo es espectacular. Caladenia Pectinata; avispas tínidas



Tejedora de redes enmarañadas, la orquídea araña (a la derecha) recurre al engaño para conseguir sus fines de polinización y promete a los insectos un néctar que no produce. Junto a este espécimen australiano, lista para aprovechar las migajas que caigan de la mesa de la polinización, hay una drosera carnívora. Caladenia sp.; Drosera menziesii (planta carnívora)


En una orquídea pato volador, el pétalo parecido al pico de un pato es en realidad un labelo provisto de un muelle, capaz de atrapar a las avispas tínidos machos en un ritual copulatorio basado en la estafa. Paracaleana sp.


Las flores de esta orquídea de Borneo, del tamaño de una uña, se encuentran en toda la región ecuatorial y su origen podría remontarse unos 80 millones de años atrás. Liparis sp.


Las flores masculinas de las orquídeas Catasetum ocultan un arma cargada de polen, que se dispara cuando un posible polinizador aprieta el gatillo. Las abejas son el principal objetivo. Catasetum Viridiflavum


Una orquídea Gongora de motas oscuras es la perfumista personal de los machos de las abejas euglosinas. Aquí, dos abejas se disponen a cosechar las fragancias de Gongora, que después mezclan con otras recogidas en otros sitios, para fabricar una especie de colonia que atrae a las hembras. Gongora powellii; Euglossa deceptrix (abejas)


Parecen lazos de regalo que engalanan el bosque panameño, pero lo que en realidad atrae a las abejas polinizadoras es el aroma del corianto. Según Tom Mirenda, horticultor de la Smithsonian Institution, el olor de las flores es "como el de cinco postres distintos horneándose a la vez". Coryanthes panamensis


Tras caer en la flor de un corianto, una abeja euglosina escapa por un pasadizo adaptado exactamente a su especie. Por el camino, recibe un paquete de polen como regalo de despedida. Coryanthes panamensis; Euglossini sp. (abeja)


Con flores moteadas de casi seis centímetros, una Prosthechea prismatocarpa emerge de una roca cubierta de musgo, junto a un riachuelo de montaña de Panamá. Poco sabemos de sus estrategias de polinización. Cada año, centenares de nuevas especies de orquídeas son descritas por los investigadores. Prosthechea prismatocarpa


El pico del colibrí tiene un color tan parecido al del polinio de esta orquídea panameña que a menudo la carga pasa inadvertida. Son muchas las plantas que se autopolinizan, pero la mayoría de las orquídeas necesitan la ayuda de los animales para reproducirse. Elleanthus sp.; Eugenes fulgens (colibrí)


Una Epidendrum de Panamá imita al algodoncillo para atraer mariposas. Cada año se descubren unas 500 especies de orquídeas, y con ellas, nuevas artimañas. Epidendrum radicans; Heliconius melpomene thelxiope (mariposa)


El aroma putrefacto de la orquídea Masdevallia resulta irresistible para una mosca. Regalia (Masdevallia) princeps; probablemente Acalyptratae sp. (mosca)


Varias moscas (una de ellas con un saco amarillo de polen adherido al dorso, en un punto al que no puede llegar) visitan una orquídea Masdevalia. Esta planta que florece en toda América Central despide un olor fétido, semejante al de la carne en descomposición. La ilusión se completa con el color violáceo y el tacto pulposo. Masdevallia calura; Drosophila sp. (mosca)


Una orquídea liliputiense, con flores de un centímetro de largo, florece en las zonas montañosas de Panamá. Miembro del género Lepanthes, practica una complicada forma de engaño. En primer lugar, utiliza la fragancia para atraer a los machos de las moscas de los hongos. Lepanthes sp.