¿Acaso los gatos no se acicalan solos?
Así es. Por naturaleza, son animales limpios, pero de vez en cuando necesitan un poco de ayuda. Asear y cepillar a su gato a menudo mantendrá limpio su pelo, y le permitirá saber si tiene parásitos o algún problema de salud.
Es importante que empiece a asear a su gato desde temprana edad para que se acostumbre. Una limpieza frecuente puede servir para formar un lazo afectivo entre su mascota y usted, y muchos mininos aprenden a disfrutar la sensación de ser cepillados.
¿Qué equipo necesito?
Cada gato tiene necesidades diferentes. Los de pelo largo y semilargo requieren al menos tres utensilios: un cepillo de cerdas anchas para quitar los mechones de pelo enredado; un cepillo de cerdas finas o un peine para el pecho, y un cepillo dental sin usar para las sensibles zonas de la cara. Y las tijeras deben tener puntas redondeadas, para no lastimar al gato si se mueve bruscamente mientras lo arregla.
Los mininos de pelo corto requieren un cepillo de cerdas medianas, y un pedazo de tela suave —como terciopelo, gamuza o seda— para abrillantar su pelo después del cepillado. En cuanto a los gatos de pelo terso y un poco rizado, necesitan un cepillado muy cuidadoso, con un cepillo de cerdas suaves.



















































