Durante los últimos días aparecieron muchas noticias sobre Anonymous, el colectivo de hackers.
El viernes pasado, el grupo afirmó que publicó una llamada interna del FBI en la que discutían las investigaciones sobre Anonymous, y el FBI reconoció que la llamada tenía la intención de ser privada.
Esta semana, el colectivo de hackers publicó correos electrónicos que afirman que son de un asesor de presidente sirio, en donde sugería a Bachar al-Asad cómo podría restarle importancia a la violencia en el país cuando lo entrevistó Barbara Walters el verano pasado.
Entonces, ¿quién es Anonymous?
Entonces, ¿quién es Anonymous?
Considera el lema: “Somos una legión”.
En términos estrictos de la Real Academia Española, una legión significa un grupo de luchadores, un "cuerpo de tropa romana compuesto de infantería y caballería, que varió mucho según los tiempos". ¿Todavía es enloquecedoramente vago para ti? Ese es el punto. Anonymous trabaja mucho para ser indefinible y amorfo. Porque es imposible aislar a sus miembros como una sola cosa. Los han llamado bromistas y criminales. Algunos los han descartado como nerds con demasiado tiempo libre.
Pero hay otros que afirman que Anonymous es la forma del futuro para hacer activismo social en internet. Alaban a los hacktivistas por sus acciones.
La revista Wired llamó a Anonymous una cultura, completa con su propia “estética y valores, arte y literatura, reglas sociales y formas de producción, e incluso su propio lenguaje”.
En cuanto a la operación literal de Anonymous, volverte parte de eso es tan simple como entrar a sus foros de Relay Chat (un protocolo de comunicación en tiempo real que se basa en texto y permite el debate entre dos o más personas) y escribir.
Hay más cuentas en Twitter en donde afirman que están afiliados a Anonymous, y más sitios web que publican y republican (conocidos como copia espejo) el contenido de Anonymous, que espacio para mencionarlos aquí. (En algún momento, Facebook y Twitter cerraron las cuentas de Anonymous.) Las personas de la vida real involucradas con Anonymous podrían estar detrás de sus laptops en cualquier lado, desde un café internet en Malasia hasta un suburbio de Michigan. Al parecer Anonymous no tiene un portavoz o un líder. Una persona puede participar durante un minuto o día en una sala de chat y no regresar jamás.














































