Ante una emergencia médica, ¿sabes cómo reaccionar? Lo recomendable es identificar el problema, mantener la calma y llamar a un número de emergencias, para recibir asesoría y pedir por una ambulancia.
No obstante, hay quienes, basados en mitos, utilizan algunos "remedios caseros" para tratar de mitigar el problema. Desafortunadamente, muchos de éstos no funcionan.
1. A los deportistas o a quienes realizan una actividad muscular, es común que sufran de periostitis tibial, es decir, un dolor en lo que conocemos como espinilla. Esto pasa porque los músculos que están en la zona de la tibia se contraen.
Se dice que para solucionarlo es bueno correr; sí, seguir corriendo para aligerar el dolor. Pero, lo que realmente sucede si sigues haciendo deporte, es que el dolor no cesará, pues seguirá la inflamación y si insistes en correr, el dolor, puede convertirse en una fractura post estrés. Lo recomendable es ir a una evaluación médica.
2. Uno de las "recomendaciones" más comunes cuando se tiene un ojo morado, y que vemos en muchas películas, es el famoso bistec crudo. Sin embargo, este remedio puede ser contraproducente, pues si se aplica el pedazo de carne directo sobre el ojo, la grase de éste podría introducirse y causar mucha más inflamación. Y es que el bistec sólo proporciona frío y presión, pero no hay ningún beneficio médico probado de que ayude.

3. Es muy común también el "palo en la lengua", que se le pone a las personas cuando están teniendo un ataque para que no se ahoguen con ella. Común verlo en cintas, por ejemplo.
Pero, en la vida real, las personas pueden controlar sus propias vías aéreas. Cuando se le pone algo en la boca es para evitar que el sujeto en cuestión se muerda; no obstante, debemos cuidar de no sujetarla porque nos podría causar una lesión.
Lo primero que debes pensar en un caso de ataque es en despejar el área en donde se encuentra la persona que lo está sufriendo, para que no pueda lastimarse con algún objeto.
4. Algo que tomamos como solución para cortes y heridas es poner alcohol sobre ellas, con el fin de limpiarlas y que cicatricen más rápido, cuando el agua es suficiente para limpiar cualquier herida, más tratándose de una de no muy gran magnitud. Lo que debes hacer es limpiarla con agua e incluso con un poco de jabón, poner algún antiséptico -recomendado por un doctor- y cubrir con vendas la herida.