El punto ciego es el punto donde el nervio óptico se conecta con la retina del ojo (la capa de células nerviosas que reciben la luz que cruza las diversas capas del globo ocular). A diferencia del resto de la retina, este punto de contacto carece de receptores de luz, por lo que en esa área no existe visión.
Sin embargo, afortunadamente para nosotros, éste punto es muy pequeño y el punto ciego de un ojo se compensa con la visión del otro. Dicho se de paso, a excepción de los pulpos, todos los vertebrados tenemos en cada ojo un punto ciego. En cuanto a su función, por el momento es desconocida.




















































