Ovnis, alienígenas, extraterrestres, marcianos... Distintos nombres para un mismo fenómeno: los visitantes de otros planetas, fuente inagotable de teorías conspiratorias, programas de Iker Jiménez, novelas y, por supuesto, películas.
El escritor H.G. Wells sentó con 'La guerra de los mundos' (1898) las bases para cualquier historia posterior sobre extraterrestres. El libro narraba cómo los habitantes de Marte asediaban la Tierra con el fin de conquistarla mientras los pobres humanos trataban de defenderse con su precaria tecnología.
Cuando en 1938 Orson Welles leyó la novela a través de la radio como si fuese una verdadera crónica, el pánico corrió entre los oyentes. El terreno estaba abonado para que los alienígenas plagasen la pequeña y gran pantalla...
Los invasores de cuerpos (1956, Don Siegel)
La cinta más representativa de las películas de platillos volantes de los años 50. Sesión doble, precarios efectos especiales y, para muchos, metáforas de la Guerra Fría: los habitantes de Marte, el planeta rojo, tratando de invadir EE.UU. Puede que algunos de los títulos de la época se rodasen con esta doble lectura, pero el director Don Siegel se mostró sorprendido por esta interpretación. Lo cierto es que el filme, adaptación de la novela homónima de Jack Finney está considerado como una obra de culto y ha sido objeto de tres remakes: La invasión de los ultracuerpos(1978, Philip Kaufman), Secuestradores de cuerpos (1993, Abel Ferrara) e Invasión (2007,Oliver Hirschbiegel).
Encuentros cercanos de tercer tipo (1977, Steven Spielberg)
Steven Spielberg desarrolló la idea que había planteado en su primera película, Firelight(1964), en esta cinta sobre los contactos con ovnis. Richard Dreyfuss daba vida a un empleado de la compañía eléctrica que descubría la existencia de vida extraterrestre en la Tierra para desarrollar toda una obsesión por el fenómeno. El lenguaje utilizado para comunicarse con los alienígenas era la música, lo que dio pie a una melodía pegadiza que se grabaría a fuego en los tímpanos de los espectadores. Una obra maestra del cine de ciencia-ficción que obtuvo ocho nominaciones a los Óscar consiguiendo materializar solamente el de Mejor Fotografía.
Alien, el octavo pasajero (1979, Ridley Scott)
La dirección de Ridley Scott, los diseños fálicos de H.R. Giger y la actuación de Sigourney Weaver dieron como resultado esta película de culto que marcaría un antes y un después en el género. Una claustrofóbica cinta de terror en la que la protagonista, Ripley, tenía que hacer frente al más letal de los alienígenas, una babeante criatura de aspecto insectizoide capaz de inocular en los humanos sus crías mientras sangraba ácido sulfúrico. Gozó de tres secuelas -Aliens, el regreso, Alien 3 y Alien Resurrección- que fueron perdiendo progresivamente calidad e interés, más los dos crossovers con Depredador, y actualmente Scott está terminando la precuela, Prometheus, cuyo estreno está previsto para el próximo 10 de agosto.