Aries y la violencia: Su problema es el miedo, el que intenta taparlo como sea pero no lo logra fácilmente. Incluso su autoestima termina herida ante el acoso permanente de este sentimiento. Sin embargo, su principal defecto es la violencia. Si bien es un signo emprendedor, justo y franco, debe procurar mantener un equilibrio y no dejar que ninguna de estas características llegue al extremo. De lo contrario, puedes pecar de egoísta, agresivo, mal carácter, cruel y violento.
Tauro y el resentimiento: Son demasiados rígidos. No pueden expresar sus emociones y terminan por ser tercos, ambiciosos o resentidos. Además es celoso y tiene un nivel alto de agresividad. Tauro no debe dejarse llevar por la fiereza del toro. Son constructivos, fiables y sensuales, pero la fuerza que tienen se puede convertir en agresividad, ataques y orgullos.
Géminis y su doble cara: Pasional y muchas veces inmaduro, Géminis se pasa la vida seduciendo al otro. Su inteligencia, carisma y su capacidad comunicativa son tus virtudes, pero, a veces se aprovecha de esto para mentir, llegando incluso a tener una doble vida en el amor.
Cáncer y el pasado: Vive en el pasado. Su presente se llena tantas de nostalgias que se convierte en una tortura. En el fondo lo que le sucede a este signo es que lo atemorizan los cambios, por eso se refugia en lo ya vivido donde todo es conocido. Es amorosa como nadie, pero puede llegar a asfixiar a su pareja con tanto “amor”, llegando a sufrir de celos enfermizos. También el rencor y los caprichos se pueden apoderar de su vida.
Cáncer y los miedos: Sin duda tener un humor que cambia al compás de las fases lunares es todo un handicap para relacionarse de una forma armoniosa. El día que Cáncer está animado es la persona más divertida y amistosa del planeta, pero el día que está torcido, no para de arrojar jarros de agua fría sobre todas las personas que le rodean. Por ello, a menudo el Cangrejo tiene fama de bicho raro. Además como estos lunáticos nativos suelen ser bastante distraídos, a veces parecen algo oportunistas.
Un signo tan inseguro como este desea rodearse de un clima de confort para sentirse protegido. Cáncer es algo compulsivo con el dinero, desea ahorrar para estar preparado ante un futuro incierto, tener la despensa repleta de alimentos y acumular objetos que siempre pueden servir para algo.
La emotividad de estos hijos de la Luna es otro de sus puntos flacos. Son muchas las personas que abusan de Cáncer o incluso lo engañan, adoptando un papel lastimero. No es que Cáncer sea tan compasivo como Piscis, pero cuando se le tocan sus cuerdas sensibles, se convierte en un juguete fácil de manejar.
Pero probablemente el verdadero talón de Aquiles del signo sean los miedos y temores que le acechan desde su más tierna infancia. La fantasía del Cangrejo le lleva a imaginar un destino hermoso y fértil, pero es tal su miedo a desplegar las alas, que normalmente no consigue llegar muy lejos, y mucho menos, cumplir sus sueños. Emocionalmente son tan delicados, que los Cáncer pierden y ganan energía con asombrosa rapidez. En ese sentido, no tienen término medio
Leo y la ambición: Leo tiene mucho vuelo y demasiadas expectativas con el otro y con sí mismo. Esto lo lleva a la crisis que genera el fracaso ya que es muy difícil para cualquier mortal cumplir con semejantes metas. Llega a límites extremos antes de darse cuenta de sus propias limitaciones. Debe evitar que el lujo se apodere de él, o podría llegar a ser una persona muy ambiciosa, que con tal de obtener una vida cómoda y privilegiada, es capaz de llevarse por delante a quien sea.



















































