La sugestión influye y mejora en la forma en que nos comportamos, aprendemos o memorizamos algo, también en cómo nuestro cuerpo puede responder positivamente a los suplementos alimenticios o a algunos medicamentos, lo que explica el conocido efecto placebo.
Psicólogos intrigados en ¿qué puede explicar el poder de la sugestión en nuestras vidas? encontraron que se lo debemos a nuestras "expectativas de respuesta", es decir a las formas en las que estos pensamientos se anticipan en nuestro comportamiento en situaciones diversas.
Estas expectativas nos preparan para dar respuestas automáticas que influyen activamente para lograr los resultados que esperamos. Una vez que nos enfocamos en lo que queremos, nuestros pensamientos y conductas actúan en consecuencia, de tal suerte que al sugestionarnos hacemos y pensamos todo lo necesario para lograr nuestro objetivo.
Por lo tanto, si una persona normalmente tímida espera que una copa de vino o dos le ayudará a aflojarse en una fiesta, probablemente se sentirá menos inhibido, se acercará más personas, y participará en más conversaciones en el transcurso de la fiesta. A pesar de que le puede dar crédito a las copas de vino, está claro que fue su sugestión.




















































