«Yo creé a Spiderman. Decidimos dárselo a Steve Ditko, pero yo dibujé la primera portada de Spiderman. Yo creé al personaje. Yo creé el traje. Yo creé todas esas series», aseguraba Jack Kirby en la revista «The Comics Journal», en febrero de 1990. Habían pasado casi tres décadas desde el nacimiento del más famoso de los superhéroes de Marvel, que cumple ahora 50 años, y el famoso dibujante aún defendía con uñas y dientes su autoría. Sin embargo, la controversía jamás se ha aclarado por completo y ha pasado a formar parte de la misma leyenda del personaje.

Poco le importa esto al joven Peter Parker que, medio siglo después de que le picara aquella araña en el primer capítulo publicado en la serie de «Amazing Fantasy», sigue en plena forma y con la capacidad para hacer soñar absolutamente intacta. Acaba de estrenar otra película y Marvel tiene dos series en marcha («Amazing Spider-man», heredera de la original, y «Ultimate Spider-man»).
El origen de la controversia se encuentra algunos años antes de su primra publicación y en ella se han visto involucrados tanto el famoso guionista y editor Stan Lee –cocreador de los principales héroes de Marvel Cómics–, y dibujantes como Joe Simon, Steve Ditko, Jack Kirby.
La referencia más antigua del origen de Spiderman aparece en el libro de Joe Simon «The Comic Book Makers» (2003), creador del Capitán América. Cuenta que en 1953, después de dejar Marvel junto a Jack Kirby, ideó a un personaje llamado «Spiderman», cuyo guión trabajó junto a su cuñado, Jack Oleck, que propuso cambiar el nombre por el de «Silver Spider». Pero la historia fue rechazada por la editorial Harvey.
En 1959, Simon retoma la historia con Kirby, pero renombrando al personaje como «The Fly» (La Mosca), el cual llevaba los ojos ocultos por una especie de gafas de bucear y una ridícula pistola que sólo emitía ruido, ya que, en 1954, la ley impedía que los cómics mostrasen violencia. Entre los poderes de La Mosca se encontraba el de trepar por las paredes y el de poseer una agilidad sobrehumana y capacidad para tejer telarañas desde su espalda.
Aún creyendo a Simon, aquellos no eran más que esbozos de un personaje aún inexistente. Fue en 1962, poco después de que a Stan Lee le llegara el éxito con Los 4 Fantásticos y comenzara a crear junto a Kirby y Ditko la mayoría de los personajes clásicos que hicieron de Marvel la editorial más importante del momento, cuando su director, Martin Goodman, le pidió que crease un nuevo superhéroe. Comienzaba la llamada Edad de Plata del cómic estadounidense.
Según el libro de Simon, Stan Lee le preguntó en 1962 a Kirby si tenía alguna ideas para nuevos superhéroes. Y Kirby echó mano del primigenio logo del Spiderman de Simon, que se lo había dejado, y le hizo alguna variación hasta hacerlo suyo. Pero nada tenía que ver ese con el que se publicó finalmente.