domingo, 13 de noviembre de 2016

Así eran algunas frutas y verduras antes de ser "domesticadas"

Las frutas y verduras que consumimos actualmente no siempre han sido tal y como las conocemos.

El maíz teosinte, un cereal que se cruzó más de 50.000 veces hasta llegar al maíz actual.
Sus ancestros existen todavía hoy y son variedades salvajes que crecen en libertad sin cuidados humanos. Justamente por este motivo se están estudiando a fondo, ya que han desarrollado una alta resistencia a las temperaturas extremas que traerá consigo el cambio climático.

El plátano actual y su pariente antiguo, la llena de semillas Musa acuminata
Otro ancestro del plátano: la Musa balbisiana
Aparte de los vegetales comestibles, la lista de verduras y frutas ancestrales incluyen forrajes, plantas medicinales y ornamentales, condimentos y también semillas y fibras. Todos ellos conforman un 79% de la flora euromediterránea.

Y aunque algunos distan mucho en sabor y textura de su descendencia actual, tienen un uso que está siendo ignorado, según cifras del El Foro Europeo para la Conservación y el Análisis de la Diversidad de los Cultivos Salvajes ( PGR).


El aguacate antiguo con el que solamente podías untar media tostada
El potencial económico de estos parientes antiguos de los vegetales queda patente ante el porcentaje de cultivos actuales en riesgo: un 39% de la familia de plantas más cultivadas (las monocotiledóneas) están en riesgo de extinguirse ante el avance del calentamiento del planeta, según Biodiversity International.

También estiman que transferir los genes de una variedad arcaica a los tomates actuales ha supuesto un beneficio de 250 millones de dólares. Es una práctica que tradicionalmente y ahora es llevada a gran escala, puesto que los cultivos se contaminaban accidentalmente de los genes de estas plantas que crecían silvestres a su alrededor.

Los tomates antiguos todavía no eran colorados
Asimismo, las cifras totales que proporciona Maywa Montenegro, de Gastronomica, son extraordinarias: estudios en Cornell y Birmingham afirman que existe una ganancia de 120 billones de dólares anuales por explorar y cruzar los genes de especies salvajes con especies comerciales.

Pero la misma autora alerta en su artículo del delicado equilibrio en el que se encuentran estos tesoros milenarios de la naturaleza.


Las manzanas tatarabuelas de la que mató a la Blancanieves
Por un lado, la explotación descontrolada y rapaz podría acabar con ellos. Y por el otro, si no hacemos nada, el cambio climático podría haber extinguido entre un 27-42% de las especies hacia 2080, según los cálculos de la Asociación Global para la Investigación en Agricultura ( CGIAR) y Biodiversity International.

Esta mezcla entre el tomate y manzana evolucionó a la berenjena actual.


Gracias al botánico soviético Nikolai Vavilov (1887-1943), que empezó a estudiarlos a principios del siglo XX, estos aguerridos vegetales podrían ser la salvación de la agricultura cuando los tomates, las manzanas y las zanahorias ya no puedan crecer tal y como lo hacen hoy.

La lactuca serraiola, la lechuga de la antigüedad




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