lunes, 21 de noviembre de 2016

"Dios es amor": La iglesia reconoce que ayudó a matar 800.000 personas en Ruanda en 1994

Ayer se leyó en todas las parroquias de Ruanda una declaración sin precedentes: la disculpa de la Iglesia Católica por su participación en el genocidio de que devastó el país en 1994.


El texto reconocía que miembros de la Iglesia planearon, ayudaron y llevaron a cabo el genocidio en el que más de 800.000 tutsis y hutus moderados fueron asesinados a manos de hutus extremistas.

“Pedimos perdón por todos los males que cometió la Iglesia. Nos disculpamos en nombre de todos los cristianos por todos los errores que hemos cometido. Lamentamos que hubiera miembros de la Iglesia que violaron su juramento de fidelidad con los mandamientos de Dios”, decía el texto.

“Perdónanos por los crímenes de odio en el país en la medida en la que odiábamos a nuestros compañeros por su origen étnico. No mostramos que somos una familia si no que nos matamos entre nosotros”, explicaba la declaración.

Por primera vez la Iglesia católica reconoce su participación en la masacre, en la que muchas de las víctimas murieron a manos de sacerdotes, clérigos y monjas, según declaraciones de los supervivientes. Además, muchos de los ciudadanos que buscaban refugio en las iglesias acabaron asesinados, según datos del gobierno. Hasta ahora, la Iglesia Católica se negaba a reconocer su complicidad en el genocidio, aludiendo que los funcionarios de la iglesia que cometieron los crímenes obraron de manera individual.

Según explicaba el portavoz de la Iglesia Católica de Ruanda, el obispo Phillipe Rukamba, el comunicado se ha hecho coincidir con el final formal del Año Santo de la Misericordia, puesto en marcha por el Papa Francisco con el objetivo de fomentar una mayor reconciliación y el perdón en la Iglesia y en el mundo.

El texto reconoce que miembros de la Iglesia planearon, ayudaron y llevaron a cabo el genocidio en el que en 1994 más de 800.000 tutsis y hutus moderados fueron asesinados a manos de hutus extremistas

La declaración de la iglesia ha sido acogida de manera muy positiva por Jean-Damascène Bizimana, el secretario ejecutivo de la Comisión Nacional por la Lucha contra el Genocidio.

“Que todo el clero se sentase y pidieran perdón juntos por el papel que desempeñaron en el genocidio es un movimiento positivo. Muestra su postura y lo deja claro para aquellos que cuestionaron la posición de la iglesia sobre el genocidio. Pedimos también que todos los miembros de la iglesia que cometieron genocidio pidan perdón. Hay curas y monjas que fueron acusados de genocidio y les pedimos que pidan perdón también”, declaró el secretario ejecutivo.

Por su parte, Tom Ndahiro, un investigador sobre el genocidio ruandés, declaró que espera que esta disculpa ayude a la unión entre los ruandeses. “ Me hace feliz saber que los obispos pidan perdón en su declaración por no haber sido capaces de evitar el genocidio”.



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