sábado, 12 de noviembre de 2016

La curiosa finalidad de la antena del Empire State Building en Nueva York

El Empire State Building, ubicado entre la Quinta Avenida y la Calle 34 de Nueva York se inauguró en 1931. Y en 1953 se amplió aguja de la punta del edificio para la que se convirtiera en la antena que hay hoy en día.


Y si no se diseñó como antena desde un principio… ¿qué uso se le había previsto?

Fue originalmente diseñada para ser… ¡un mástil de amarre de dirigibles!

El edificio iba a tener en origen 85 pisos y el techo plano y, aunque superaba en altura al Chrysler Building, necesitaba algún detalle espectacular que pudiese competir con el impresionante y lujoso observatorio construido en la cima de éste.

Así que a Al Smith, presidente de la constructora, y a John J. Raskob, que financió su construcción, se les ocurrió coronar la torre con un mástil de 70 metros de longitud y 50 toneladas de peso, fabricado en níquel cromado y cristal, que serviría como punto de amarre para dirigibles.

Asimismo se destinó el piso 102 como planta de desembarco para el pasaje y se construyó un ascensor que llevaría a los pasajeros hasta la planta 86, donde se encontraría la sala de embarque, la facturación de equipajes y la aduana.

Sin embargo, la idea resultó ser poco práctica y peligrosa. Tras su inauguración se realizaron hasta tres intentos de amarre, infructuosos todos. El que más lejos llegó fue un dirigible pequeño que, tras 30 minutos de maniobras, consiguió un agarre inestable de unos 3 minutos.

El viento, la poca maniobrabilidad, la inestabilidad y la necesidad de diferentes puntos de amarre dio al traste con el proyecto.

El Empire State Building, con sus 381 metros, fue el edificio más alto del mundo entre 1931 y 1972.

La inauguración del edificio coincidió con la Gran Depresión, y por ello gran parte de su espacio de oficinas no fue ocupado en los primeros años. La falta de inquilinos llevó a la gente de Nueva York a burlarse de la construcción llamándola Empty (vacío) State Building.



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