lunes, 28 de noviembre de 2016

Lo que se debía comer para ser un "buen comunista" en la época de Stalin

O se comía como mandaba Stalin o  no comía nadie


El "Libro de cocina de la CCCP: verdades de la historia de la cocina soviética" de Olga y Pavel Syutkin recopila una serie de recetas de los libros de cocina editados por los comunistas a principios del siglo pasado.


Lejos de retratar platos con papas, col y tocino (la dieta real de los soviéticos en esa época), sus bonitas ilustraciones vintage son un despliegue de variedad y color. Así lo ordenaba el Comisario del Pueblo para la Industria Alimentaria, Anastas Ivanovich Mikoyan (1895-1978), que fue quien introdujo en la Unión Soviética el helado, el ketchup, los perritos calientes y las hamburguesas.


Los manuales culinarios de la época se encontraban a medio camino del recetario y del panfleto inspiracional en su recomendación de hábitos nutricionales, de higiene y etiqueta probablemente imposibles para la mayoría. Según The Calvert Journal, se aconsejaba escanciar el vodka, adornar la mesa con flores y planchar bien el mantel.


Sabiendo la de crisis alimentarias que sufrió la URSS, estos consejos extrañan bastante y más ver botellas de champán adornando las mesas soviéticas. La explicación es clara: a Stalin le dió por incentivar tanto la industria del vino espumoso del mar Negro que la bebida incluso llegó a venderse a granel en algunas tiendas.


También se ilustran preparaciones que son puro lujo: un cerdo asado, caviar sobre tostadas que parecen joyas, pasteles de crema perfectos, grandes pescados y montones de carne y queso.


Imágenes como estas fueron más bien un espejismo en un desierto alimentario de la carencia y el racionamiento. Formaban parte de una dieta a la que muchos soviéticos sólo podían aspirar contemplando las fotos.





Sin embargo, el volumen también recoge recetas más humildes de los pueblos de toda la Unión Soviética, para dar un sentido de fraternidad y armonía nacionales. Entre ellas se cuentan la sopa fría de verduras okroshka, los pelmeni con smetana (una pasta rellena de carne regada con nata agria), la sopa kharcho de remolachas y ciruelas o los holubtsi (hojas de col rellenas).

En este festín soviético, también tienen lugar los clásicos de la cocina rusa conocidos internacionalmente, como el pollo a la kiev o las sopas borsht y solyanka.



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