martes, 20 de diciembre de 2016

9 atentados, asesinatos y suicidios captados por cámaras


El asesinato del embajador ruso en Ankara delante de las cámaras mientras ofrecía una rueda de prensa, ha conmocionado al mundo entero. Pero no es un caso único. Existen abundantes filmaciones y grabaciones de atentados, magnicidios y asesinatos.

En este post revemos las imágenes de 9 casos donde quedaron registrados por las cámaras:



De hecho, la primera filmación de un atentado se produjo en España. Fue en Madrid, el 31 de mayo de 1906, durante la boda del rey Alfonso XII y María de las Mercedes. Un anarquista llamado Mateo Morral lanzó una bomba camuflada en un ramo de flores al paso de la carroza real. El soberano y su esposa salieron ilesos, pero varios miembros de su guardia resultaron muertos y heridos.
Pero el primer atentado mortal recogido por las cámaras fue el del rey Alejandro I de Yugoslavia, asesinado en la ciudad de Marsella durante una visita oficial por un revolucionario separatista. El asesino fue posteriormente linchado por la multitud.
El asesinato de John Fitzgerald Kennedy en Dallas también fue grabado por la cámara de un aficionado.
Un magnicidio que tuvo un trágico epílogo con la grabación de la muerte del asesino del presidente estadounidense, Lee Harvey Oswald, abatido a tiros por el propietario de un club nocturno vinculado con la mafia, llamado Jack Ruby.
Impactante fue también la muerte del presidente de Egipto Anwar el-Sadat, el 6 de octubre de 1981, mientras presenciaba un desfile militar. Un grupo de soldados saltaron de uno de los camiones y lanzaron varias granadas contra el palco presidencial, aunque solo una llegó a explotar. Luego, abrieron fuego con sus fusiles de asalto acabando con la vida del gobernante (a partir del minuto 1,40 en el vídeo). Más suerte tuvo Ronald Reagan quien, en marzo de ese mismo, año logró salvarse, aunque resultó herido de un balazo, de un atentado perpetrado por un perturbado llamado John Hickey. Aunque el magnicida se cobró la vida de uno de los miembros de su servicio de seguridad.

No fue un atentado, pero resultó igual de trágico e impresionante el suicidio de R. Budd Dwyer, un miembro de la administración Reagan acusado de soborno, que en 1987 se pegó un tiro en la boca durante una rueda de prensa (Avisamos de que el contenido de este vídeo resulta especialmente perturbador).
En la actualidad este tipo de grabaciones son cada vez más comunes gracias a la proliferación dispositivos móviles con cámaras. Un ejemplo fue la muerte de Ahmed Merabet, policía francés rematado en el suelo por los terroristas que cometieron el atentado contra la redacción de la revista Charlie Hebdo en París, el 7 de enero de 2015. El dramático instante fue captado por un testigo presencial con su smartphone.






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