domingo, 4 de diciembre de 2016

Cómo ahuyentar a los mosquitos

Sin ánimo de ofenderte: los científicos han descubierto que a los mosquitos tus pies pueden parecerles tan atractivos como un queso de olor fuerte. Pero no te alarmes; no tiene que ver con tu higiene, sino con tu ADN.

Para averiguar si la dotación genética de una persona es un imán de mosquitos, hace poco un equipo de investigación londinense sometió a prueba a 18 pares de gemelas idénticas y 19 pares de hermanas mellizas como blanco potencial de picaduras de esos insectos.

La prueba consistió en soltar a 20 mosquitos hambrientos en un extremo de un tubo en forma de Y, y observar si, guiados por el olfato, volaban hacia la ramificación izquierda del tubo o hacia la derecha. En el extremo de cada conducto estaba la mano de una de las gemelas, despidiendo sus apetitosos olores naturales, pero protegida de las picaduras por una tela de malla.

Luego de evaluar de esta forma a los 37 pares de hermanas, los investigadores descubrieron que las gemelas tenían puntuaciones de atracción sistemáticamente más similares que las mellizas; expresado en números, 67 % de la capacidad de atracción de insectos de un humano tiene que ver con sus genes.

¿El ADN tiene olor?
Afortunadamente, no. Pero el ADN de cada persona atrae a su cuerpo determinadas especies de bacterias, y es a éstas a lo que los mosquitos no pueden resistirse.

En este momento cada uno de nosotros es portador de 100 billones de microbios, cifra 10 veces mayor a la de nuestros genes. Otra rareza: los científicos creen que los humanos compartimos solo una fracción de esas especies microbianas, lo que hace que nuestro microbioma (las bacterias que viven dentro de nosotros y sobre nuestra piel) sea único, al igual que nuestras huellas dactilares. Además de producir muchas de las vitaminas y compuestos de la sangre, se cree que nuestro microbioma también genera la mayoría de nuestros olores corporales.

Las distintas especies de mosquitos prefieren los olores específicos de las diferentes partes del cuerpo; por eso el Anopheles gambiae (el mosquito que transmite la malaria) prefiere picar pies y manos, mientras que otros pican en las axilas o las ingles. Y esos olores provienen de sustancias específicas que nuestro microbioma produce.

Así que la próxima vez que un enjambre de mosquitos hambrientos acribille a tus amigos pero te deje en paz a vos, agradecé a tu ADN por el ejército de criaturas microscópicas apostadas en tu piel que producen el aroma adecuado para mantener a esos insectos alejados.

¿Cómo atraer menos mosquitos?
■ Con un repelente en aerosol. Escogé uno que contenga DEET, aceite de eucalipto limonero, icaridina o IR3535.
■ Cubrite. Como protección extra, usá ropa tratada con permetrina, un insecticida sintético.
■ Mantenete seco. A los insectos les fascina el dióxido de carbono y el calor que tu cuerpo despide, sobre todo cuando ejercitás.
■ No bebas cerveza, ya que altera la química de la piel, lo que atrae a ciertos mosquitos. Abstenete de ella.




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