miércoles, 21 de diciembre de 2016

Dejar Facebook por una semana beneficiará tu salud

Si alguna vez has notado que te empezabas a encontrar mejor después de pasar algunos días sin usar Facebook, que sepas que esa sensación no es casual. Así lo ha demostrado un reciente estudio que ha puesto a prueba a un total de 1.095 participantes, de los cuales la mitad tuvieron que pasar una semana sin entrar en la red social, mientras que la otra mitad siguió entrando con normalidad.

Los 1.095 participantes fueron sometidos a continuos exámenes durante esos siete días, y tuvieron que responder día tras día a preguntas relacionadas con su estado de ánimo. En el experimento participaron todo tipo de personas, y fueron los usuarios más adictos a Facebook los que reportaron los mayores cambios en su estado de ánimo.

La mitad de los participantes que estuvo sin acceso a Facebook lo dejó claro: su estado de ánimo mejoró exponencialmente durante la semana que estuvieron sin la red social, y la desconexión tuvo efectos positivos en dos aspectos de sus vidas: en la satisfacción personal y en las emociones positivas.

El experimento tuvo lugar en el año 2015 en Dinamarca, fue llevado a cabo por un profesor de la Universidad de Copenhague y ahora la prueba se ha hecho pública para que cualquier persona pueda comprobar los resultados a los que llegó el equipo.

Los miembros del experimento tuvieron que valorar del 1 al 10 su satisfacción con la vida durante esa semana, y las cifras lo dicen todo: los sujetos que estuvieron sin utilizar la red social dieron una nota media de 8,11, mientras que los que siguieron accediendo con normalidad bajaron la nota media hasta el 7,74.

Por otra parte, el estudio también ha servido para demostrar el otro lado de la balanza: si se compara la mitad que estuvo sin acceso con Facebook con la mitad que siguió utilizando la red social durante la semana de prueba, salta a la vista que las emociones que genera el uso excesivo de esta plataforma tienden a ser más negativas.

El experimento termina con una conclusión que no apunta tanto a abandonar para siempre las redes sociales, sino que simplemente se recomienda moderar el uso que hacemos de ellas. El simple hecho de poner barreras a las horas que pasamos delante de las redes sociales puede influir positivamente en nuestra vida.

Por supuesto, los resultados de estas pruebas son relativos, y en ningún caso sus responsables afirman haber conseguido medir de forma infalible las emociones humanas. Lo que sí pone de manifiesto este experimento es algo de lo que se lleva hablando mucho tiempo: el uso excesivo de las nuevas tecnologías, como cualquier otro uso excesivo que se precie, no es bueno para la salud.




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