lunes, 12 de diciembre de 2016

En Buenos Aires multarán a quienes acosen a las mujeres


Un simple chasquido de lengua, un 'hola qué haces aquí tan sola' mientras esperas tranquilamente a tus amigos, un guiño supuestamente seductor, un 'guapa' susurrado —o gritado— al pasar o que te toquen las caderas, o las tetas, o el culo mientras viajas en transporte público.

En Buenos Aires, el acoso callejero muy pronto dejará de quedar impune. De acuerdo a una nueva norma aprobada recientemente, a partir de ahora los comentarios sexuales, las referencias al cuerpo de una persona, los piropos gratuitos, las fotografías no consentidas a partes íntimas y el contacto físico indebido serán sancionados económicamente en la capital argentina.

La ley, aprobada por la Legislatura porteña, establece multas de hasta 1000 pesos para aquellos que quebranten la dignidad y le derecho a la integridad física y moral de las personas en el espacio público. Además, la ley contempla la realización de campañas de prevención sobre el tema.

La propuesta fue una iniciativa del legislador Pablo Ferreyra y el diputado Gabriel Fuks, y tiene por objetivo " prevenir y sancionar el acoso sexual, producido en espacios públicos o de acceso público, en los que se hostigue, maltrate o intimide y que afecten en general la dignidad, la libertad, el libre tránsito y el derecho a la integridad física o moral de personas basados en su condición de género, identidad y orientación sexual".

El texto precisa que acoso sexual verbal o físico "es toda conducta unidireccional, física o verbal, producida por una o más personas en contra de personas, basado en su condición de género, identidad y orientación sexual que no desean o rechazan estas conductas por considerar que afecta sus derechos a la dignidad y a la integridad"

Ferreira explicó que " el acoso callejero es profundamente violento porque es una práctica no deseada, que genera un impacto psicológico negativo y hoy no existe ninguna figura legal que ayude a denunciar a quienes practican esta conducta negativa, ni que proteja a las víctimas".

“Todas las personas tienen derecho a transitar libremente y con la confianza de no ser violentados, independiente del contexto, la edad, la hora del día o el vestuario que ocupa la persona agredida, los derechos humanos no dependen ni se suspenden por detalles del entorno”, incidió el político.

Entre las sanciones a las que se enfrentarán los acosadores, se establecen penas de hasta diez días de trabajos comunitarios y multas de hasta 1000 pesos, el equivalente a 60 euros.

En Argentina el 97% de las mujeres han sido víctimas de acoso callejero y la mayoría de ellas lo experimentaron por primera vez antes de cumplir los 18. Según un estudio de 2014 de la Universidad Abierta Interamericana, al 72,4% de las mujeres no les gustan los piropos y el 59,2% se sienten incómodas e intimidadas por las conductas masculinas en la calle. Una lacra social que, por lo menos en Buenos Aires, va a empezar a salirle cara a quienes acosen.



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