miércoles, 28 de diciembre de 2016

Mentiras de Whatsapp: ¿me puedo enfermar de cáncer por tomar agua de una botella dejada al sol?

Llegó un mensaje a WhatsApp. Otro más. Y otro. Esta vez era del grupo de madres de compañeros de la escuela de su hijo. El primero pedía que la información recibida fuera reenviada a la mayor cantidad de personas que fuera posible. Y después, decenas de comentarios de mujeres preocupadas por haber dejado una botella de agua adentro del auto un día de sol.

“Importante. No te quedes con esta información, pasala (…) Si dejas tu botella de plástico con agua en el coche durante días calurosos y te bebes el agua después de que esta se haya recalentado, corres el riesgo de desarrollar cáncer de pecho” que “el veneno que suelta el plástico con el calor se llama antimonio, y se viene denunciando hace mucho tiempo”.

Esta advertencia reenviada quién sabe desde cuándo y por cuántas personas vía WhatsApp se presentaba como verdadera, y venía avalada supuestamente por profesionales de la salud: “Los doctores explican que el calor hace que el plástico emita un cierto residuo químico tóxico que produce este tipo de enfermedad en el seno. Este tóxico es el mismo que se ha encontrado en los tejidos de senos con cáncer. Así que por favor no tomes el agua de botellas de plástico que se hayan podido recalentar, y pasa esto a todas las mujeres de tu vida”.

¿Es verdad que si dejo la botella en el auto puedo enfermarme de cáncer? ¿Es verdad lo que dice Whastapp? Para eso hay que hablar con los expertos.

¿Qué dicen los que saben?
La Asociación Internacional de Agua Embotellada (IBWA, por su nombre en inglés, International Bottled Water Association) explicó qué es lo que sucede con el antimonio y los envases plásticos ya en 2006, cuando las advertencias comenzaron a circular, en ese entonces por correo electrónico.

El informe señala que el antimonio es usado desde hace más de 30 años como catalizador (proceso por el cual se aumenta la velocidad de una reacción química) en la producción del politereftalato de etileno (PET, por su denominación en inglés, polyethylene terephtalate), material con el que se hacen los envases plásticos usados para alimentos.

La IBWA asegura, en primer lugar, que no hay riesgo para las personas porque los restos de antimonio que se pueden llegar a desprender de las botellas hechas con PET están muy lejos de los que son los límites establecidos por diferentes organismos internacionales relacionados a la salud. Pero bueno, ellos fabrican las botellas.

Sin embargo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) también cree que no hay ningún problema para el consumidor si las cantidades de antimonio que se desprenden no superan los 18 ppb (del inglés, parts per billion / parte por billón). Y la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria es seguro si no supera los 40 ppb.

¿Qué cantidad de antimonio puede llegar a desprenderse en el peor de los casos? Las pruebas realizadas por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por su nombre en inglés) de Estados Unidos demostraron que en casos extremos, se puede llegar a desprender un máximo de 6 ppb.
En segundo lugar, el informe de la IBWA explica que las dudas sobre la peligrosidad del antimonio para el ser humano fueron planteadas ante la Agencia Internacional de Investigaciones sobre Cáncer (IARC, por su nombre en inglés). La IARC clasificó al antimonio como un posible elemento cancerígeno para el ser humano, pero eso fue luego de haber hecho estudios en los que sometían a animales a largas dosis diarias de inhalación de polvo de trióxido de antimonio. Es por eso que aseguran que en este caso, dado que el antimonio se usa simplemente como catalizador del PET y no es posible inhalarlo, no hay ningún riesgo.

Por su parte, la Asociación Internacional de Antimonio, organización cuya misión es estudiar e informar sobre el uso seguro de este elemento químico, especialmente en relación al cuidado del medio ambiente y de la salud, ha venido presentando informes sobre el tema.

Esta agrupación asegura que el caso de la posible migración de antimonio de las botellas de plástico es algo irreal y que solamente en casos extremos como la exposición del envase a muy altas temperaturas o radiaciones podría pasar.

De todas maneras, dejan claro que la presencia de este elemento no supone riesgos ni para la salud del consumidor ni para el medio ambiente.

En resumen: si bien las investigaciones continúan, por el momento todas las que fueron realizadas indican que el antimonio que puede llegar a desprenderse de una botella plástica de agua no representa ningún peligro para el consumidor.




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