jueves, 1 de diciembre de 2016

Por qué no deberíamos irnos a dormir enojados

Prueban que los recuerdos negativos se consolidan durante el sueño si nos vamos a dormir tras una discusión.

Seguro que todos hemos oído en alguna ocasión el consejo de “nunca te vayas a la cama enfadado”. Ahora, la ciencia nos explica por qué. Y es que, normalmente, las horas de sueño nos ayudan a procesar la información del día y a fijarla en la memoria. Una nueva investigación ha comprobado que los recuerdos negativos son más difíciles de suprimir si nos vamos a la cama pensando en ellos o si acabamos de mantener una discusión. En lugar de olvidarlos, sucede lo contrario: se consolidan en nuestra memoria.
 
Un equipo de neurocientíficos del University College de Londres (Reino Unido) llevó a cabo un experimento para el que contaron con 73 hombres a los que pidieron que observaran 26 fotos de personas con caras neutrales; esto es, los rostros no estaban asociados ni a emociones positivas ni negativas. Sin embargo, en una posterior visión, emparejaron cada rostro con una imagen realmente perturbadora: cadáveres, amputaciones, mujeres llorando desconsoladamente, niños heridos, niños tristes... con objeto de asociar cada cara a una imagen desagradable.
 
Posteriormente, los investigadores dividieron a los participantes en dos grupos, mostrándoles nuevamente algunas de las fotos de dichas caras y pidiéndoles que intentaran olvidar el recuerdo negativo asociado a las imágenes. Este intento de olvidar el mal recuerdo se realizó 30 minutos después del primer visionado o tras un sueño reparador.
 
Cuando el experimento se realizó 30 minutos después, los voluntarios fueron un 9% más propensos a borrar las imágenes de su cerebro. Sin embargo, en la prueba del día siguiente tras dormir toda la noche, el porcentaje se redujo al 3%. Tenían más problemas para olvidar.
 
Estos resultados sugieren que el sueño puede hacer que sea más difícil a las personas olvidar cosas que preferirían no recordar, apuntan los investigadores.

Durante la tarea de supresión de memoria también se escanearon mediante resonancia magnética los cerebros de los participantes y compararon la actividad cerebral. El experimento de los 30 minutos activó circuitos neuronales en el hipocampo cerebral. Sin embargo, en el que se hizo tras una noche de sueño, los circuitos neuronales que se activaban aparecían distribuidos por toda la corteza cerebral -no solo el hipocampo-, motivo por el que les resultaba más difícil suprimir el recuerdo. 

Así, nuestra capacidad para borrar recuerdos negativos disminuye con el sueño debido a que nuestro cerebro, cuando dormimos, se reorganiza, almacena y consolida estos recuerdos negativos. El estudio lo deja claro: nunca te vayas enfadado a la cama o no podrás olvidarte fácilmente de lo sucedido.



 
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