lunes, 5 de diciembre de 2016

Puedes estar engañando a tu pareja sin darte cuenta

El engaño sexual es el más conocido y popular, pero las infidelidades toman muchas formas. Y al final del día, el resultado de un engaño siempre es el mismo, sea de la forma que sea: desilusión, dolor y decisiones fuertes.
  • El engaño físico: Éste es el más conocido y popular; así como los humanos tenemos necesidades emocionales, también tenemos físicas. Todos somos seres sociales y nuestras necesidades son primitivas: necesitamos sexo. Más allá del placer físico que ofrece, el sexo libera una hormona llamada oxitocina, una hormona que forma un vínculo. Eso por eso que la falta de sexo en una relación puede obligar al otro a satisfacer esas necesidades en otro lugar o con alguien más. Y esa no es excusa, pero por las estadísticas, sucede MUY seguido.
  • El engaño emocional: En este tipo de engaño, uno de los 2 necesita una conexión adulta emocional, y usualmente se han dado por vencidos en recibirla de su pareja. Están en una posición vulnerable, y de repente conocen a alguien que les pone atención. Se ríe de sus chistes, platican súper bien y forman un vínculo emocional. Esta persona usualmente se justifica porque no está haciendo nada físico, y sólo quieren reemplazar a su pareja con alguien más.
  • El engaño en línea: Cuando pensamos en una infidelidad, la mayoría pensamos en un acostón oportunista o en un engaño físico. Pero ahora en día con las redes sociales y la accesibilidad de los celulares, hay nuevas formas de engañar al otro; ahora ni siquiera tienes que alejarte de casa para tener un amante virtual. Y dado que es algo ‘online’, nadie lo ve como la gran cosa. Creen que la lejanía no lo vuelve algo serio, cuando en realidad podría ser igual de grave.
  • El engaño del ‘hubiera’: Si te encontrás constantemente reviviendo el amor que tenías con otra persona en el pasado, le estás haciendo mucho daño a tu relación del presente. Pensar en amores pasados con afecto es normal, pero obsesionarse con ellos no. Acordate, esa relación no funcionó por una buena razón… o 10.
  • El engaño de intereses: Así como la adicción al alcohol o las drogas, los engaños de intereses causan un daño tremendo. El daño empieza cuando el esposo se vuelve fanático a algo. Las posibilidades son infinitas: política, música, deporte, religión, zapatos, ejercicio, puede ser cualquier tipo de interés. Lo que pasa es que el esposo se vuelve TAN obsesionado con su nuevo hobby, que se vuelve su prioridad. La única diferencia de este engaño con los demás, es que las distracciones no son románticas, ni secretas.
  • El engaño financiero: La infidelidad financiera es más frecuente de lo que te imaginas. El problema es más difícil por la falta de transparencia. Se lleva a cabo al ocultar información sobre sus hábitos al gastar, acumular deudas sin que el otro se entere, o apoyar financieramente a otros fuera de la relación y guardarlo como un secreto. Este engaño rompe la confianza del otro y deja heridas muy graves.


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