sábado, 29 de octubre de 2016

No es necesario que sean muchas para que sean muy divertidas (47 imágenes)







Anna Kendrick era tan pobre cuando la nominaron al Oscar, que no tenía zapatos para ir.

La actriz estadounidense Anna Kendrick es ampliamente conocida por haber participado en muchas películas en los últimos años, entre ellas Crepúsculo, Pitch Perfect y Amor sin escalas. En esta última cinta su actuación fue tan buena, que recibió una nominación a los premios Oscar en 2010, pese a que en ese entonces era muy poco conocida en Hollywood.

No obstante, el hecho haber sido nominada al importante galardón, un logro que muy pocas actrices consiguen, no significa que fuese rica como otras de sus colegas lo eran.

De hecho, en ese momento era tan pobre que no tenía dinero para comprar zapatos formales para ir a la premiación.

En entrevista con el programa estadounidense de Ellen DeGeneres, Kendrick contó que antes de la ceremonia, cuando se estaba probando el vestido -usualmente éstos se los prestan las grandes marcas a las actrices-, “el estilista me dijo que ‘tienes que usar los zapatos perfectos para el vestuario, y como la película aún no es estrenada (todavía no salía de forma masiva en cines), nadie sabe quién eres, así que las tiendas de zapatos no quieren prestarte los zapatos. ¿Puedes comprar un par de tacones Loubotin?"”.

La marca de zapatos Christian Louboutin es de lujo y una de las más caras y preferidas por las celebridades. Y ella no tenía dinero para comprar nada de ahí.

“Le respondí algo como ‘aún soy pobre"”, y añadió que en ese momento su vida era una rara combinación entre “todas las cosas grandiosas que me estaban pasando” en el aspecto profesional versus el resto de su rutina, que seguía siendo normal y corriente, según informó el medio inglés Independent.

"Durante la gira promocional de Up in the Air, la compañía me hospedaba en hoteles maravillosos, así que opté por decirles lo siguiente: 'Si hacemos otro viaje a Nueva York, ¿sería posible buscar un alojamiento más barato y quedarme con un poco de efectivo sobrante?'. La respuesta fue un rotundo no", relataba divertida en el programa.

Lo que ahora ha quedado como una anécdota, en su momento fue un apuro real. Luego llegó la fama y, con ella, terminaron los problemas.

Finalmente, este look lució Anna en los Oscar de 2010:




La página que "adivina" cuando y de qué te vas a morir

La página How You Will Die, de Flowing Data, te deja adivinar la causa de tu muerte en función de tu sexo, raza y edad, entre otros parámetros.

Un simulador un tanto macabro pero también uno de los más completos que encontramos online y que nos enfrenta a ese temor existencial tan presente en estos días: la muerte. ¿Te atreves a calcular qué es lo que (supuestamente) acabará con tu vida? 

Así es Flowing Data
Desarrollada por Nathan Yau, la plataforma que nos ocupa tiene en cuenta los citados patrones y no se fundamenta en algo aleatorio, sino en los datos sobre defunciones obtenidos de Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC). Una compilación que abarca detalles sobre estas entre 1999 y 2014. En concreto, los registros se basan en los certificados de defunción y en la causa de la misma que allí figura.

La herramienta, de hecho, incluye algunas de las principales categorías presentes en la Clasificación Estadística Internacional de Enfermedades y Problemas Relacionados con la Salud (ICD por sus siglas en inglés), la que utilizan estos centros y que cuenta con una veintena de ellas y hasta 113 subclasificaciones. En How You Will Die encontramos hasta 15, entre las que figuran el cáncer, enfermedades congénitas, respiratorias, endocrinas, mentales, nerviosas, etcétera.

Para ponerla en marcha únicamente tendrás que introducir tu sexo, tu raza y edad. Cada uno de los puntos representa cada una de nuestras vidas simuladas. El color tiene que ver con la causa de la muerte, que se muestra también en las barras laterales en forma de porcentajes.

Estos van variando según la edad que marques. Lo mejor es que ascienden de forma progresiva hasta llegar a “tu hora”, de manera que puedes ir viendo cuáles son las causas de muerte más frecuentes para personas con tus mismas características pero distinta edad. En todo caso y según sus creadores, parece que la causa tendrá que ver con problemas circulatorios, independientemente del grupo demográfico al que pertenezcamos. Algo que ha llamado nuestra atención, pues, desde luego habíamos pensado en el cáncer.


Algunas de las mas extrañas construcciones del mundo







Halloween, o como arruinar los disfraces de nuestros héroes predilectos

Oh, Halloween... Esa época en la que, año tras año, los fabricantes de disfraces se dedican a arruinar a los héroes y villanos de nuestra infancia con erótico resultado. Aquí tienes algunas sugerencias para tu fiesta de este fin de semana, ya quieras ir “sexy” o con un disfraz que grite “al menos lo he intentado”. Nótese que a TODOS los hombres los disfraces les quedan horribles, en cambio en al caso de las chicas diríamos que en lugar de arruinarlos, los mejoran...

Mario

Sonic

Blas

Las Tortugas Ninja

Batman

El hombre de acero

Lo que quisieron decir y lo que dijeron...

Desde los carteles en un español ridículo hasta problemas más graves con las malas interpretaciones en hospitales y tribunales, un inconveniente que se expande de costa a costa en EEUU. Los casos de traducciones risibles abundan en un país donde los hispanos y los latinos constituyen la primera minoría, y que según estimaciones del Instituto Cervantes hacia 2050 será el primero en la lista mundial de los hispanohablantes, con 132,8 millones de ellos, por encima de México, el número 1 en estos momentos. A continuación varios ejemplos de traducciones que no salieron muy bien:

Quisieron decir: En obra. Por favor tenga precaución.

Quisieron decir: Fin del área vigilada de natación

Quisieron decir: Hecho en Turquía 

Quisieron decir: Alfombra hexagonal de caucho 

Quisieron decir: esta es un área libre de humo de tabaco

Humor recomendado







El enloquecedor tráiler de "Múltiple" la nueva película de M. Night Shyamalan

Uno de los directores más personales del universo de Hollywood, M. Night Shyamalan, vuelve a nuestras pantallas con «Múltiple» un thriller psicológico que agobia desde el primer minuto de tráiler. El director, productor y guionista retoma la senda de anteriores trabajos suyos, como El sexto sentido, El protegido y Señales con un original film que explora la fascinante pero fracturada mente de un hombre.


Esto cuenta la sinópsis de «Múltiple»: Hace tiempo que las divisiones mentales de personas que sufren el trastorno de identidad disociativa fascinan a la ciencia, sin que esta pueda darnos respuestas, pero se cree que algunos casos llegan a manifestar atributos físicos únicos correspondientes a cada personalidad. En otras palabras, hay un prisma cognitivo y fisiológico para cada una de las personalidades dentro de un mismo ser.

A pesar de que Kevin (James McAvoy) le ha demostrado a su psiquiatra de confianza, la Dra. Fletcher (Betty Buckley), que posee veintitrés personalidades diferentes, aún queda una por emerger decidida a dominar a todas las demás. Obligado a raptar a tres chicas adolescentes encabezadas por la decidida y observadora Casey (Anya Taylor-Joy, La bruja: Una leyenda de Nueva Inglaterra), Kevin lucha por sobrevivir contra todas sus personalidades y la gente que le rodea, a medida que las paredes de sus compartimentos mentales se derrumban.


El último lugar de la tierra descubierto por el hombre

En el planeta existen alrededor de 7,4 mil millones de personas, y se espera a que llegue a 11,2 mil millones en el año 2100.

Y a partir de este momento, estamos tratando de encontrar espacio para el 6,5 % de los seres humanos que están naciendo, pero preocupantemente estamos en el punto donde hemos agotado casi todos los recursos naturales básicos para vivir.

Pero no siempre fue así - antes de que lanzáramos satélites a la atmósfera, los humanos se perdieron de algunos lugares bastante importantes en el planeta.

En el principio de la humanidad, en África, podemos hacer una conjetura sobre la base de los restos fósiles que asegura que los seres humanos comenzaron a emigrar fuera de Etiopía hace unos 195,000 años.


Pasaron hasta 160,000 años para los primeros seres humanos descubrieran la vecina región de Sudán, pero hace 125,000 años, ya habían hecho todo el camino hasta la costa sur del continente africano.

Hace 70,000 años los humanos pusieron un pie en India, y 3,000 años más tarde en el sudeste asiático. Posteriormente descubren Egipto y gran parte del continente africano, y luego Australia, hace 48,000 años.

Ese descubrimiento de Australia es bastante especial, porque las personas que llegaron allí en primer lugar, se mantuvieron completamente intactas por otros seres humanos hasta que los británicos llegaron en 1770.


Eso significa que los aborígenes australianos hoy constituyen a la sociedad más antigua en la Tierra.

Las cosas empiezan a complicarse hace 46,000 años atrás, con la misteriosa desaparición de los neandertales.


Hace 40,000, los humanos descubrieron un continente completamente nuevo (hola, América), y ahora sí que comenzaron rellenar algunas lagunas en todo el mundo.

Pero Nueva Zelanda es el último lugar grande y habitable que se descubrió en la Tierra, y es realmente sorprendente ya que está muy cerca de Australia.

Los primeros pobladores conocidos fueron los polinesios que, de acuerdo con la mayoría de los investigadores, llegaron en canoa entre los años 1250 y 1300. Algunos investigadores sugieren que en el 150 d. C. existió otra ola de inmigrantes pero estos habitantes murieron o abandonaron las islas. 


El "síndrome del impostor"

El síndrome del impostor es común tanto entre mujeres como en hombres. El grupo de riesgo más importante se encuentra en el mundo académico.


A pesar de sacar buenas notas, de ser elogiado por tu buen hacer o por tus logros profesionales, ¿has sentido alguna vez que en el fondo eres un fraude y que todo ha sido a causa de un golpe de buena suerte o pura coincidencia? Así nace el síndrome del impostor, un trastorno psicológico que hace que el paciente sea incapaz de reconocer realmente todos sus éxitos y se vea a sí mismo como un fraude ante los demás, como si los logros que hubiese conseguido no los mereciera.

El Síndrome del fraude o síndrome del impostor, término acuñado por los psicólogos clínicos Pauline Clance y Suzanne Imes en 1978, no está descrito como trastorno mental oficial aún. Como tal, es más frecuente encontrarlo en entre mujeres de éxito y en el entorno académico, sobre todo, entre estudiantes de posgrado.

No se trata de un simple caso de inseguridad, sino que es mucho más complejo y va asociado a un sentimiento constante de inmerecimiento de los éxitos, lo que puede impedir que personas tremendamente aptas puedan progresar. Muchos piensan que si fueran más inteligentes tendrían que esforzarse menos en su trabajo, que les resultaría más fácil y otros tienen miedo incluso de optar a un puesto mejor por creer que no están a la altura.

El síndrome del impostor puede deberse a cuatro causas principales: 
  • Dinámicas familiares durante la infancia. "Cuando tu hermano es 'el inteligente' y tu eres 'la simpática', o tienes presión para sacar buenas notas, padres muy exitosos o sientes que eres la oveja negra", cuenta Aida.
  • Estereotipos sexuales. El síndrome del impostor, según la especialista, es "igual de frecuente en mujeres que en hombres", aunque hasta hace poco se pensaba que ocurría principalmente en mujeres debido a los "mensajes de éxito y fracaso en la sociedad" y a la "presión ante ser madre y, al mismo tiempo, una profesional de éxito".
  • Diferencias salariales. Aida trabaja principalmente con mujeres profesionales y asegura que "la realidad de la mujer en el mundo profesional" es también una causa de este síndrome.
  • Percepción de éxito, fracaso y competencia. "Las personas que sufren el síndrome son muy exigentes consigo mismas y tienen una lista de requisitos prácticamente imposibles de llevar a cabo".

Este perro actor tiene tanto talento que los directores lo tratan como a un humano

La estrella con más talento del cine americano tiene 7 años, pesa 17 kilos, tiene ojos color caramelo, chalequito negro natural y muchas pecas. Su nombre es Jumpy y es un perro.


Los actores suelen especializarse en una destreza en particular, pero Jumpy las tiene todas: Entiende inglés, español, algo de alemán y con los números no falla nunca. Jumpy patina, surfea, bucea, conduce, hace piruetas, monta a caballo, guiña el ojo, toca el piano, camina haciendo el pino, pinta paisajes y arte moderno, sabe escribir su nombre y hace parkour.

Jumpy tiene mucho más registros que la mayoría de actores humanos: se desenvuelve sin problemas en dramas, comedias, anuncios y shows infantiles.


Ha trabajado en el rodaje de In a Valley of Violence robándole el protagonismo a estrellas del nivel de Ethan Hawke y John Travolta sin necesidad de decir una sola palabra. En la película Jumpy interpreta a Abby (si, le toca hacer de hembra ante las cámaras) la compañera inseparable de Paul (Hawke), un soldado traumatizado tras haber sido forzado a masacrar nativos americanos.

Paul se siente incapaz de hablar de los horrores que ha vivido con otras personas, así que su perra es su gran confidente, con la única con la que se abre de verdad. "Estoy tan acostumbrado a hablar contigo que ya no sé ni que contestar cuando alguien me responde" gruñe en una de las escenas.

"Jumpy está como... como en otro nivel cósmico" dijo Hawke. "Participaba en la creatividad de la película, es una auténtica locura". James Ransone, que interpreta al diputado Gilly Martin, comentó "Era como estar en una puta película de Buster Keaton. Sin exagerar puedo afirmar que Jumpy es más inteligente que algunos de los actores con los que he trabajado".

Pero los inicios de Jumpy no apuntaban en absoluto a una vida tan glamourosa. Omar von Muller, el adiestrador de perros que lo adoptó, lo hizo sin intención de quedárselo, y mucho menos de hacer carrera con él. El cachorro iba a ser sacrificado, así que Muller decidió acogerlo temporalmente para salvarle la vida.

El cine, y el origen de las máscaras de hockey en halloween

El hockey sobre hielo es un deporte con poca aceptación fuera del panorama estaodunidense. Sin embargo, todos sabemos cómo son las máscaras que llevan los porteros por culpa de Jason Voorhees, el asesino de Viernes 13.

Pero esta protección deportiva no apareció hasta 1959, cuando un portero canadiense, Jacques Plante, se hartó de que el puck -el disco- le golpease en la cara. El 1 de noviembre del 59, en un partido entre su equipo, los Montréal Canadiens, y los NY Rangers, Plante recibió otro puckazo y exigió llevar una máscara. Su entrenador estaba en contra de la máscara, ya que pensaba que su campo de visión sería menor. Grave error.

Plante no cambió de parecer y el entrenador tuvo que ceder. El propio Plante diseñó la primera máscara de portero de la historia, hecha de fibra de vidrio. Con la máscara puesta batió su récord de imbatibilidad, una racha que acabó en el primer partido en el que no la llevaba. Tuvo que soportar críticas que lo tildaban de cobarde, pero el tiempo le acabó dando la razón.

Pocos meses después el resto de porteros empezó a llevar máscara, que iba amarrada a la cabeza con cintas y que se fue modificando con los años, como con la inclusión de agujeros para mejorar la transpiración.

Tardó muy poco en convertirse en un símbolo de este deporte. Pero ¿por qué Jason lleva una maldita máscara de hockey?

Aunque parezca que fue antes, la mítica careta no se estrenó en la tercera parte de la saga Viernes 13, en 1982.

Uno de los empleados de producción de la película era un fanático del hockey sobre hielo, así que propuso que Jason usara una máscara de portero de los Detroit Red Wings, su equipo favorito. Al director le encantó la idea, y a partir de ahí se fraguó la imagen de uno de los malos de peli de terror más reconocidas.

Este asesino de slasher mata adolescentes-entrados-en-años ha marcado a toda una generación. Esa máscara ya es historia viva -por su éxito pero también por sus interminables secuelas y remakes- del cine de terror. Pasan los años y cuando se acerca Halloween, la gente sigue sacando su máscara de hockey del armario.

Jason, además de dejar un reguero de sangre por el camino, ha conseguido algo quizá más difícil: que el hockey se instale, a su manera, en el imaginario de la cultura popular.



Las proteínas no engordan (no importa cuánto comas)

Por muchas proteínas que comas, es casi imposible que se conviertan en grasa dentro de tu cuerpo.

La teoría dice que si comes más calorías de las que gastas, el sobrante se almacena como grasa en tu cuerpo y engordas. El problema es que no todas las calorías son iguales, y esa teoría falla.

Las calorías proporcionan los materiales de construcción de tu cuerpo, con los que se forman y regeneran todos los días el músculo, la piel, los huesos, los órganos internos y en general todas las células de tu cuerpo. Puedes vivir sin comer hidratos de carbono, pero no puedes vivir sin proteínas y grasas.

Tu cuerpo puede usar las proteínas como combustible, pero es bastante raro si sigues una dieta que aporte calorías de otros nutrientes. Por ejemplo, si solo te alimentas de pechugas de pollo (sin piel), que son un 95% proteína, sin grasas ni carbohidratos, llegará un momento en que tu organismo las descomponga para convertirlas en glucosa. También te pondrás enfermo por falta de ácidos grasos esenciales, con el llamado mal de caribú.

Aunque hace unos años se pensaba diferente, nuevos estudios han podido comprobar que las proteínas casi nunca se convierten en grasa en nuestro cuerpo, aunque las comas en exceso.

La digestión de las proteínas se produce en el estómago y el intestino delgado. Las proteínas más grandes se rompen en sus aminoácidos, que pasan a la sangre y de ahí al hígado. El hígado usa estos aminoácidos para fabricar las proteínas con las que se regenera tu cuerpo.

En teoría, el hígado podría usar los aminoácidos para fabricar grasa, pero en la práctica esto no ocurre casi nunca. En un experimento se proporcionó a los sujetos 1.000 kcal más de las que necesitaban cada día. Unos tenían una dieta alta en proteínas y otros baja en proteínas. Todos aumentaron de peso, pero los que tomaban la dieta alta en proteínas ganaron músculo, y apenas grasa. Los demás ganaron grasa. El exceso de proteínas no se había transformado en grasa en sus cuerpos.

Otro descubrimiento importante es que no hay límite al número de proteínas que tu cuerpo puede absorber en una sentada. La cifra de 30 gramos por comida lleva circulando mucho tiempo en los gimnasios, pero se ha comprobado que no es cierta. Si comes una cantidad mayor, simplemente tardarás más en digerirla.

En resumen: come pollo, pescado, carne y batidos de proteína sin miedo. La grasa la acumulas al comer azúcar.



Una supercomputadora para curar el cáncer

Científicos de la Universidad de Texas recurren a la simulación para desentrañar los misterios de una proteína con un potencial enorme para tratar esta enfermedad.


El superordenador Stampede, en la Universidad de Texas ha colaborado con más de 3.000 proyectos científicos hasta la fecha. Crédito imagen: Texas Advanced Computing Center

Es casi imposible de ver pero la proteína p53 esconde en su interior una posible clave para curar el cáncer. “Se trata de un supresor tumoral importante – explica Rommie Amaro, de la Universidad de Texas, en un comunicado – que ha mutado y está inactivo en el 50% de todos los cánceres humanos. Por lo tanto la búsqueda de su reactivación ha sido un logro que la oncología ha perseguido durante mucho tiempo”. Y el modo en el que ha abordado este desafío Amaro es intentando modelar el que hasta la fecha es el sistema más grande a nivel atómico de la proteína p53: 1,5 millones de átomos. El reto es particularmente difícil debido a la arquitectura compleja y las múltiples regiones flexibles de p53. Por ello ha recurrido al superordenador Stampede , del Centro de Computación Avanzada de Texas. Stampede es capaz de realizar 9.600 billones de operaciones de coma flotante por segundo (FLOPs), lo que lo convierte en uno de los más rápidos superordenadores disponibles para la investigación científica. De hecho en su primer año llevó a cabo más de 2 millones de trabajos científicos. Y este es uno de los más complejos.

Amaro ha bautizado a la proteína p53 como el “guardián del genoma”, pues se encuentra en el epicentro del mecanismo de supresión tumoral y es una proteína importante para la regulación de la vida celular, de acuerdo con un estudio que ella misma publicó en la revista Oncogene. Entre sus funciones se encuentra detectar el daño a una célula y controlar su muerte o detener su ciclo. Pero si está mutado no puede detectar esto y la célula dañada se reproduce, provocando tumores. Al tratarse de un sistema tan complejo “resulta muy difícil, casi imposible estudiarlo de forma experimental – explica Amaro – . Por ello recurrimos a un modelo “en silicio”.

El uso de Stampede ha revelado importante información hasta ahora desconocida sobre p53. Por ejemplo, por primera vez se han podido ver interacciones directas entre una región de esta molécula y el ADN. También han podido comprender cómo se relaciona toda la proteína (y no solo ciertas áreas) con el ADN.

"La computación está llegando al punto en el que puede tener un impacto en el desarrollo de nuevas terapias contra el cáncer – concluye Amaro– . Nos da una mejor comprensión de los mecanismos de esta enfermedad y las formas de desarrollar posibles vías terapéuticas novedosas. Cuando la mayoría de la gente piensa en investigación oncológica, no piensa en ordenadores, pero estos modelos han llegado a un punto en el que pueden tener un gran impacto en la ciencia”.





Frankenstein nos salvó de la extinción

“Si accedes, ni tú ni ningún otro ser humano nos volverá a ver. Me iré a las enormes llanuras de Sudamérica. Mi alimento no es el mismo que el del hombre; yo no destruyo al cordero para saciar mi hambre; las bayas y las bellotas son suficiente alimento para mí. Mi compañera será idéntica a mí, y sabrá contentarse con mi misma suerte”. Así intentaba convencer el protagonista de Frankenstein o el moderno Prometeo, a su creador en el capítulo 17 del libro que Mary Shelley escribió en 1818.

Afortunadamente para nosotros, el científico Víctor Frankenstein consideró la capacidad reproductiva de la potencial pareja y no se dejó convencer. Eso nos salvó de la extinción. Al menos así lo afirma un reciente estudio publicado en BioScience, que señala que, detrás de la novela de Shelley, se esconde un principio fundamental de la biología: la exclusión competitiva. La idea que fundamenta este principio es que dos especies que compiten por los mismos recursos no podrán coexistir de forma estable si su entorno permanece inalterado. En pocas palabras: si hubieramos convivido con los Homo Frankenstein, hubieramos tenido el mismo final que los neandertales.

"El principio de exclusión competitiva – explica Nathaniel J. Dominy uno de los autores del estudio, en un comunicado – no se definió formalmente hasta la década de 1930. Teniendo en cuenta cómo maneja este principio Mary Shelley, utilizamos simulaciones por ordenador y programas desarrollados ecologistas para explorar si, y con qué rapidez, una población de criaturas como Frankenstein, podría conducir a los humanos a la extinción."


El equipo de Dominy desarrolló un modelo matemático que utiliza como medida la densidad de la población humana en 1816. El resultado fue que, en el peor de los casos, una pareja formada por “ Prometeos” le asestaría un golpe mortal a la humanidad en muy poco tiempo: “Calculamos que una población fundacional de dos criaturas – concluye Dominy – nos podría conducir a la extinción en tan sólo unos 4.000 años. Aunque el estudio sea apenas un ejercicio mental, para los autores tendría importantes implicaciones en nuestra concepción de la biología de las especies invasoras y, yendo un paso más allá aún, nos hablaría de nuestra propia extinción.



La NASA interrumpe transmisión desde la EEI debido a un "gran ovni de 4 brazos"

Los expertos afirman que el objeto desconocido registrado en la grabación es metálico y sólido, teniendo en cuenta que refleja la luz del Sol.

Los aficionados a los fenómenos paranormales han vuelto a acusar a la NASA del corte de la transmisión en vivo desde la Estación Espacial Internacional (EEI) para ocultar las pruebas de la existencia de extraterrestres en el espacio. Esta vez se trata de un gran ovni de cuatro brazos que apareció cerca de la estación y que puede ser observado en un video que puedes ver al final,  subido al canal de YouTube del 'cazador de alienígenas' Streetcap1.

De acuerdo con Streetcap1, el vídeo en directo subido el 20 de octubre muestra un objeto extraño vagando cerca de la EEI, aparentemente vigilándola.

Mientras tanto, tras estudiar la grabación, otro 'cazador de extraterrestres', Scott C. Waring, ha señalado en su blog 'UFO Sightings Daily' que la extraña nave tiene varios brazos que se extienden a partir de su cuerpo principal y son claramente visibles en el video.

De acuerdo con Waring, en la grabación se puede observar cómo la luz del Sol se refleja desde el cuerpo y los brazos del ovni, haciendo que brillen en el espacio azul profundo. El brillo del objeto misterioso, debido a la reflexión de la luz solar, por su parte, demuestra que era un verdadero objeto metálico sólido flotando en el espacio en las proximidades de la Estación Espacial Internacional.

Pero a medida que el ovni comienza a brillar intensamente, "la NASA interrumpe la transmisión con su infame pantalla azul", sostienen los ufólogos.