viernes, 6 de enero de 2017

Un manjar: Gusanos vivos coleando en la salsa

Gusanos vivos coleando en el aliño. Podría ser el título de un poemario de haikus o el nombre metafórico de un plato chino, pero en realidad es la descripción literal de una especialidad vietnamita.


Llamados duong dua o picudo rojo ( Rhynchophorus ferrugineus), son las larvas de un escarabajo de color rojo óxido que tiene toda la pinta de un samurai.


Para hacer este plato, se necesita una docena de gusanos vivos más gordos y largos que un dedo pulgar, una salsa de pescado especiada con chiles picantes y un poco de cilantro para rematar la faena. Las instrucciones son las siguientes: coger un gusano con los palillos y escuchar chapotear al resto en el plato.


Por las reseñas de quienes han probado esta sopa, se podría decir que comerse un duong dua es como llevarse a la boca un chicle de grasa. Primero es un poco crujiente y luego estalla en una masa elástica con sabor a manteca.


También se consumen con gran placer en otras partes del Sudeste asiático, como en Borneo, Indonesia y Papua Nueva Guinea, donde los comen crudos, los fríen, los asan o los cuecen al vapor y los acompañan con arroz glutinoso o ensalada.

En Vietnam consideran que los duong dua son el ingrediente clave para conseguir aumentar la potencia sexual masculina. Y para los nativos malayos de las tribus Kadazan-Dusun, Melanau y Dayak y los Asmat, Korowai y Kombai de Nueva Guinea consideran que es un ingrediente con un alto contenido nutricional.

La otra cara de esta delicatessen está en el daño que ocasionan. Constituyen una plaga en Asia, África y Europa para varias especies de palmeras jóvenes, entre ellas la datilera, el cocotero y la que da el omnipresente y perjudicial aceite. Porque los escarabajos, tras el apareamiento, perforan la madera hasta 1 metro de profundidad para poner sus huevos en el corazón del árbol.

Cuando eclosionan, estas larvas gordas comen las partes más tiernas de la planta durante un mes, minando los vasos que transportan la savia y con ello perjudicando gravemente su salud, hasta que el túnel que excavan las lleva al exterior. Entonces forman un capullo en la base del árbol del que han salido y se convierten en escarabajos adultos.


Por este motivo, los duong dua no pueden criarse ni venderse desde 2001 en Vietnam por órdenes del Departamento de Protección de la Flora del país. Sin embargo, para pena de los ecologistas y gozo de los gourmets, se pueden encontrar fácilmente en los restaurantes por la falta de una aplicación contundente de la ley.



Publicar un comentario