lunes, 27 de marzo de 2017

Los celulares que usábamos hace 10 años (era otro mundo)

Estamos en 2007. Me voy a comprar un teléfono móvil, y evidentemente lo haré en una tienda, pero primero voy a ver modelos y precios a través de Internet. Así que voy a utilizar dos portales web, el de El Corte Inglés como gran superficie –en general-, y el de The Phone House como comercio especializado en este tipo de productos. Y tengo dos opciones para comprar mi teléfono móvil: libre o con operador. Así que hasta aquí no hay nada diferente con respecto a lo que veríamos diez años después, actualmente, en el año 2017.


Había móviles tan caros como los de ahora
Lo primero con que me encuentro es con que se puede desmontar un mito. Se nos ha olvidado, pero hace diez años ya pagamos 1.000 euros por un móvil. Bueno, concretamente pagamos 959 euros por el Nokia 8800 Sirocco, que se lanzó al mercado en septiembre de 2006 y sus dimensiones eran de 107 x 45 x 17.5 mm con un peso de 139 gramos. Contaba con una pantalla de 1,7 pulgadas y resolución 208 x 208 píxeles, así como una memoria interna de 128 MB. ¿Era el mejor de todos? No, pero era una buena mezcla de prestaciones y diseño que lo llevó a estar entre los más caros del Nokia. Más que un N95, por ejemplo, con cámara de 5 megapíxeles en lugar de 2 MP, y con un precio de 679 euros.


Tampoco te los regalaba la operadora
¿Te acuerdas de aquellos tiempos de recibir una caja de cartón con varios terminales dentro, recién enviados por el operador? Sí, aquello de que los operadores regalaban los móviles es cierto, pero hay importantes matices en este vago recuerdo. Por ejemplo, que tenías que tener un astronómico consumo con cuenta de empresa –varias líneas en un contrato- para recibir lo más jugoso. Y la época del chantaje, del ‘oye, que me voy a la competencia’, también ocurrió realmente. Pero igual que ahora, con compromiso de permanencia.

Lo normal, lo que se vendía en los catálogos, era muy diferente. Para ese mismo móvil que comentábamos, el Nokia 8800 Sirocco, de los 959 euros bajábamos hasta los 699 euros en portabilidad con Orange, o bien 759 euros en la misma modalidad con Vodafone. Es decir, que el operador rebajaba hasta más de 200 euros el precio del teléfono, pero con un simlock para no poder utilizarlo con otra compañía, y con la correspondiente permanencia.


Estas eran las mejores opciones
Hace diez años, en un catálogo cualquiera, Nokia tenía nada menos que 38 modelos diferentes a la venta. Podíamos encontrar modelos de BENQ-Siemens, LG, Motorola, Samsung, Sharp y Sony Ericsson, pero indudablemente era la firma finlandesa la protagonista de los catálogos, las páginas web y también las tiendas. Y en su catálogo, hace diez años, podíamos llegar hasta 959 euros que costaba el Nokia 8800 Sirocco que comentábamos anteriormente, pero había también opciones a 0 euros con operador, como el Nokia 6020, y terminales de bajo coste como el Nokia 2310 por 69 euros libre.

Es decir, que Nokia cubría todos los rangos de precios y prestaciones, y era el fabricante con más modelos en el mercado. Y era así porque contaban con Symbian como sistema operativo, que en su versión S60 era ‘la bomba’ en aquellos tiempos, y porque ofrecían cámaras de fotos con óptica Carl Zeiss y sensor CMOS, o porque fueron de los primeros en extender el Bluetooth a todos sus dispositivos, y de introducir el WiFi a los de gama alta. Además, jugaban con el diseño como nadie. Y luego llegó el iPhone, y luego llegó Android.



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