lunes, 24 de abril de 2017

10 datos que parecen mentira (pero son verdaderos)

A lo largo de la vida uno escucha historias tan absurdas que resultan difíciles de creer. Lo mismo pasa con otros hechos que se daban por sentados, pero que después resultaron ser falsos, como cuando antiguamente la gente tenía la noción de que la Tierra era plana. En esta galería les presentamos algunas de estas increíbles realidades que más nos han llamado la atención.

En un vaso de agua como el que se bebe habitualmente, el número de moléculas de agua que hay es mayor al número vasos que podríamos llenar con todo el agua de todos los océanos y mares del planeta.

El emperador romano Calígula (nacido en el año 12 y fallecido en el 41), que se creía un dios en la Tierra, le declaró la guerra al dios del mar, Neptuno. Ordenó arrancar la cabeza de todas las estatuas de Neptuno para colocar la suya y ordenó a sus soldados atacar al mar lanzando sus lanzas al agua

Rusia es más grande que Plutón. Mientras que el área de la superficie del planeta enano es de 16.650.000 kilómetros cuadrados, la de Rusia es de 17.075.400

La miel es el único alimento que 'nunca' se pudre. Ciertamente, un bote de miel puede seguir siendo comestible después de 300 años

El corazón de una ballena azul es tan colosal, que una persona podría colarse a través de sus arterias coronarias

Pese a las feroces representaciones de peleas entre Tyrannosaurus rex (centro) y Stegosaurus (izquierda), estos dinosaurios no compartieron la misma era. Los Stegosaurus aparecieron hace 156 millones de años y desaparecieron hace 144, mientras que los Rex aparecieron hace 67 millones de años.

Las huellas dactilares de los koalas son prácticamente indistinguibles, tanto a simple vista como a través de microscopios electrónicos, de las huellas humanas

Desde el espacio aún se puede apreciar la división entre el Berlín occidental y el oriental (separados por el muro entre 1961 y 1989), debido a las diferentes bombillas de las farolas empleadas en cada lado

Si los humanos pudiésemos escuchar frecuencias de ruidos inferiores a los 20 Hercios (Hz), seríamos capaces de oír el sonido del movimiento de nuestros músculos

En la cima del monte Everest hay señal telefónica y 3G. Esto es posible gracias a un campamento base ubicado a la altura de 5.200 metros

Publicar un comentario