jueves, 6 de abril de 2017

10 inventos actuales que Isaac Asimov pudo prever de manera muy aproximada

Siendo solo un adolescente, Isaac Asimov se atrevió a comenzar a escribir literatura. Con la ciencia ficción como bandera, el padre de las Tres Leyes de la Robótica logró predecir con acierto a lo largo de su vida un buen número de los inventos, que terminarían por ser realidad en los primeros compases del siglo XXI. Hoy 6 de abril, día en el que se cumple el 25 aniversario del fallecimiento del autor de la saga ‘Fundación’, es posible comprobar cómo la tecnología ha logrado superar algunos de los mejores pronósticos de este visionario nacido en Rusia pero afincado en Nueva York, que acertó en muchos de sus vaticinios pero que, sin embargo, en algunos se quedó bastante corto.

  • ¿Robots torpes? Isaac Asimov predijo que para esta época los robots existirían, pero no serían comunes ni funcionarían demasiado bien. En cierta medida, tenía razón: no hay uno en cada casa, precisamente. Sin embargo, para ser torpes, los robots que ya pululan por el mundo son capaces de desenvolverse en zonas en las que ha tenido lugar un desastre, hacer el cubo de Rubik más rápido que cualquier humano, leernos los labios y un sinfín de cosas que auguran que, cuando sean una máquina habitual en nuestras vidas, lo harán todo mucho mejor que nosotros.
  • Dispositivos inalámbricos El autor de ‘Yo, robot’ también anticipó la principal característica de la telefonía móvil al afirmar que “los electrodomésticos no tendrán cables eléctricos”. Sin embargo, eso de despedirse de los cables ha ido aún más lejos y ya incluso la carga se hace de forma inalámbrica en un buen número de ‘smartphones’. Por si fuera poco, cualquiera puede convertir su cargador convencional en una estación inalámbrica por obra y arte del ‘do it yourself’.
  • Comunicación audiovisual Asimov sabía que las pantallas del futuro nos permitirían ver y hablar con nuestros conocidos en la distancia. Incluso para videotrabajar con herramientas colaborativas como Skype. Pero se quedó corto: ya se desarrollan hologramas para disfrutar de contenidos audiovisuales con una imagen tridimensional y bastante realista. Además, tendrán numerosos usos: aunque el escritor ya sospechó que las pantallas serían tridimensionales, puede que no se oliera que los discursos en directo del futuro se podrían ver a través de estos hologramas.
  • Más que cines tridimensionales 
  • Efectivamente, el escritor ruso también auguró las pantallas tridimensionales, pero, una vez más, fue bastante conservador en su predicción. A día de hoy (y aunque no gozan de mucho éxito) ya existen sistemas que permiten disfrutar de los olores de una película. Por si fuera poco, la ciencia también ha puesto su granito de arena a la hora de permitir disfrutar de otros sentidos distintos de la vista. Y ya es posible crear una suerte de retrato olfativo de cualquier persona. Las pantallas no están mal, pero la nariz también tiene ahora mucho más de lo que disfrutar, Isaac.
  • Internet Aunque nuestro autor debía sospechar algo referente al avance de las comunicaciones (hablaba de comunicaciones audiovisuales), no llegó a imaginar que los satélites que surcan hoy el espacio, además de hacer posible cualquier llamada entre diferentes y muy distantes sitios de la Tierra, harían posible la conexión a internet, esa red que también es posible gracias a un buen puñado de cables submarinos de fibra óptica que han unido a todo el mundo. Incluso la red de redes ha llegado a sustituir y concentrar otras tecnologías que Asimov sí conoció, como puede ser enviar un fax desde el propio teléfono móvil.
  • Objetos inteligentes Si bien Isaac Asimov predijo que los robots nos harían las tareas del hogar, o que la comida del futuro se podría encargar con antelación para que esté lista a tiempo (quién sabe si soñó con un anuncio de JustEat y compañía), no se imaginó que el frigorífico sería el encargado de hacer la compra: gracias a la conexión de objetos a la internet, electrodomésticos habituales como el frigorífico son capaces de saber con exactitud qué hay en su interior y cuándo deben hacer un nuevo pedido.
  • Internet de las cosas Otra de las cuestiones que predijo Asimov es que la luz eléctrica estaría a la orden del día y que las paredes serían paneles lumínicos que podrían cambiar de color con solo pulsar un botón. Bien: aunque a día de hoy eso de las paredes convertidas en paneles aún no es una realidad, lo de cambiar el color de la luz sí es viable con las bombillas inteligentes. Precisamente este invento ofrece mucho más de lo que pudo predecir Asimov. Tanto que se pueden controlar aun estando muy lejos del hogar: en efecto, se hace pulsando solo un botón, pero ese botón no es un interruptor al uso, sino que está en la pantalla de nuestro ‘smartphone’.
  • ¿Aburridos forever? “La humanidad sufrirá terriblemente de aburrimiento”, se atrevió a anunciar Asimov. Pero no predijo todos los inventos que llegarían detrás de él para alegrarnos, a golpe de tecnología, los ratos muertos: no solo es posible entretenerse gracias a los videojuegos, sino que estos se han convertido en un deporte más con tintes profesionales. Y no solo de eSports vive el amante de la tecnología, sino que las carreras de drones comienzan a ser una realidad con mucho futuro.
  • Medicina y Salud Precisamente relacionado con eso del aburrimiento, Isaac Asimov predijo que la psiquiatría sería la especialidad médica más importante de nuestra época. Sin embargo, no es así. De hecho, otro campo de la salud ha dado un salto sustancial gracias a la tecnología, algo que él no pudo predecir: órganos sintéticos que salvan vidas (y que, en algunos casos, son creados por sus propios usuarios). Cirugía al poder.
  • Marte, la próxima frontera Con el planeta rojo Asimov también acertó bastante: nada de misiones con humanos, aunque sí aeronaves no tripuladas. Exacto. Lo que no vio el escritor es que, unos cuantos kilómetros más cerca de la Tierra, el turismo espacial estaría comenzando a despuntar. Gigantes como Space X o Virgin están avanzando en ese tipo de ocio y cada vez más empresas persiguen el sueño de salir del planeta para llevar turistas al espacio exterior. Saldremos al cosmos sí, pero por ahora no para colonizar nuevos mundos, sino simplemente para divertirnos.Siendo solo un adolescente, Isaac Asimov se atrevió a comenzar a escribir literatura. Con la ciencia ficción como bandera, el padre de las Tres Leyes de la Robótica logró predecir con acierto a lo largo de su vida un buen número de los inventos, que terminarían por ser realidad en los primeros compases del siglo XXI. Hoy 6 de abril, día en el que se cumple el 25 aniversario del fallecimiento del autor de la saga ‘Fundación’, es posible comprobar cómo la tecnología ha logrado superar algunos de los mejores pronósticos de este visionario nacido en Rusia pero afincado en Nueva York, que acertó en muchos de sus vaticinios pero que, sin embargo, en algunos se quedó bastante corto.


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