martes, 18 de abril de 2017

La mujer que cambió la historia del atletismo corrió su última maratón a los 70 años

En el atletismo hay una foto especialmente histórica. En ella se ve a un hombre visiblemente molesto empujando por la espalda a una mujer en medio de una carrera. El agresor lleva un traje oscuro, pantalón largo y una mirada llena de rabia.


La foto data de 1967 y se tomó durante la Maratón de Boston, cuando las mujeres aún no podían participar en la prueba.


Kathrine Switzer es la corredora que huye de su perseguidor, tal y como te contamos aquí por el lanzamiento de la novela La corredora de Carrie Snyder. En aquella edición de la maratón tenía 20 años, llevaba el dorsal 261 al pecho y pagó tres dólares por la inscripción.

En 2017 hemos visto a Switzer cruzar la meta de la Maratón sin nadie detrás intentando detenerla. La primera mujer que completó una maratón rodeada de hombres ha vuelto a correr los 42 kilómetros que rodean Boston 50 años después. 


Aquel pesado que quería agarrar a Switzer en 1967 era Jock Semple, antiguo director de la prueba. Semple llegó a coger del hombro a Swtizer, pero en ese momento le placó sin miramientos Tom Miller, un jugador de fútbol americano y pareja de Switzer, ayudado por su entrenador Arnie Briggs.

En aquellos tiempos, Switzer estudiaba periodismo en la Universidad de Syracuse y Briggs la reclutó para el equipo de atletismo.

Un año antes de que Switzer saltara a la fama del atletismo mundial por revelarse ante el machismo de la Maratón, Roberta Bobbi Gibb se coló entre la multitud de la carrera después de que su inscripción fuera rechazada y alcanzó la meta escondida bajo una sudadera con capucha.

Sin embargo, el entrenador de Switzer no le permitió presentarse de incógnito: solo se inscribió bajo las iniciales "K. V." para que no le vetaran de primeras. Aunque aceptó ir algo camuflada bajo un discreto chándal con el pelo recogido, no se quitó la pintura de los labios con la que corría siempre.


Acabó la maratón en 4 horas y 20 minutos, una marca alejada de las mejores, pero que le valió para liderar la inclusión de las mujeres en eventos deportivos.

Las fotos que abrieron los periódicos del día siguiente dieron la vuelta al mundo, por lo que la representación femenina creció, y mucho, desde ese momento.

En 1972, las mujeres por fin fueron aceptadas en la Maratón de Boston y actualmente alrededor de un 58% del total de los participantes son mujeres, según los datos que ha facilitado la asociación que dirige la propia Switzer, 261 Fearless.

Por si fuera poco, en el 74 ganó la maratón de Nueva York y ha participado en decenas de carreras de 42 kilómetros desde su carrera con empujones. De hecho, en Boston repitió participación varias veces, la penúltima en 2011. Ahora, a sus 70 años, Switzer ha vuelto a la prueba que le cambió la vida.




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