domingo, 23 de abril de 2017

Libros encuadernados con piel humana

Libro con los documentos del caso de Horwood, encuadernado con su piel.
La bibliopegia antropodérmica es la técnica de encuadernar libros con piel humana. Aunque en la actualidad es una práctica extremadamente inusual, alcanzó su momento de esplendor en el siglo XVII.

Existen numerosos ejemplos de libros encuadernados con esta técnica que han llegado hasta nosotros, entre ellos se encuentran algunos tratados sobre anatomía forrados con la piel del cadáver diseccionado, testamentos forrados con la piel del testador y copias de procesos judiciales forradas con la piel del condenado, como el de William Corder (el asesino de Red Barn). La mayor parte de estos libros están en bibliotecas, museos y colecciones privadas.



Uno de los pocos ejemplos que sobreviven en Reino Unido está hecho de la piel del primer hombre que colgaron en la prisión de Bristol, y la oficina de registros de esa ciudad tiene el ejemplar.

Su cubierta embozada de color marrón oscuro fue hecha con la piel de John Horwood quien a los 18 años fue colgado por el asesinato de Eliza Balsum.
El libro contiene los detalles del crimen, cometido en 1821, en el que Horwood, quien se había obsesionado con Balsum y había amenazado con matarla previamente, le tiró una piedra cuando ella estaba yendo a un pozo a sacar agua.

Según el libro, Horwood "cogió una piedra grande y con la más salvaje ferocidad la golpeó hasta casi dejar su cráneo en pedazos".

Los gritos de Balsum hicieron que sus amigos acudieran. La llevaron al hospital pero murió por las heridas en la cabeza.

Tras su juicio y ejecución, el cirujano Richard Smith diseccionó el cuerpo de Horwood en una lección pública en el Hospital Real de Bristol.

Smith decidió entonces que parte de la piel de Horwood fuera curtida para encuadernar la colección de documentos sobre su caso.

La portada del libro fue embozada con una calavera y huesos cruzados y, escritas en letras doradas, las palabras "Cutis Vera Johannis Horwood", que significa "la piel verdadera de John Horwood".

Otros criminales cuya piel se usó para hacer libros incluyen al asesino de Devon, Inglaterra, George Cudmore, a quien colgaron por envenenar a su esposa, y William Corder, condenado por matar a Maria Marten, en un crimen conocido como "El asesinato del granero rojo", en Suffolk en 1827, una historia que sigue inspirando canciones y obras dramáticas.

El interés por encuadernar libros en piel llegó a su apogeo en el siglo XIX, señala Simon Chaplin, director de la Biblioteca Wellcome, que guarda tomos sobre la historia de la medicina.

Son pocos los libros encuadernados en piel humana. Se pensaba que en la Biblioteca Wellcome había tres, pero resultó que sólo uno era genuino.

"Quizás haya otros libros que se cree que están encuadernados con piel pero no es así, y otros que están cubiertos con piel humana pero no se sabe", señala Chaplin.
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