martes, 4 de abril de 2017

Los documentos de la CIA sobre los "súper humanos"

Entre las decenas de miles de carpetas con archivos desclasificados, para los amantes de las teorías de conspiración saltó a la vista uno en especial. Se trata del caso “Project Star Gate” (Proyecto puerta a las estrellas).


El proyecto se llevó a cabo entre los años 1978 y 1995 y consistía en un conjunto entre el ejército estadounidense, Stanford Research Institute (SRI International) y la CIA, que tenía como fin encontrar psíquicos que lograran desarrollar visión a larga distancia: serían espías que obtendrían información sin viajar a territorio enemigo.

En el archivo hay testimonios de varios sujetos de prueba. Uno de ellos, sin nombre acuñado, recibió órdenes de realizar un “desdoblamiento” (salirse de su cuerpo físico) y viajar a unas coordenadas especificas.

Según narran los documentos, el sujeto entró en trance y empezó a describir lo que veía:

“Estoy atravesando densas, densas nubes, como entre una tormenta de arena. Es como un problema geológico. Se parece a. . . denme un minuto. . . tengo que aclarar la imagen. . . Es muy extraño”.

“Son como montañas de tierra. Aparecen y desaparecen…”

“Esto es muy grande, tan grande como el monumento a Washington, es como un. . . obelisco (. . .) Sigo viendo a gente muy alta. Son alargados y delgados, pero muy altos. ¡Uh! usan ropa extraña”.

Esto es lo que supuestamente describió el sujeto del experimento. Esto es lo que supuestamente describió el sujeto del experimento.

¿Qué vio realmente?

En el experimento antes contado, al supuesto psíquico se le dieron coordenadas del planeta Marte. Cabe destacar que era 1948 y el acceso a las fotografías satelitales de la Tierra y el espacio no existían como en la actualidad.

Al cotejar la información dada por el sujeto en su testimonio y los distintos puntos geográficos proporcionados, descubrieron que los cañones, cordilleras, depresiones y planicies descritas, coincidían perfectamente con la apariencia física de los horizontes marcianos, como los conocían en ese momento. Pero, ¿qué hay de las personas largas y de ropas extrañas que vio el supuesto psíquico?

Dos casos más enclavados dentro de la desclasificación masiva de la CIA resultan atractivos para los conspiranoides. En primero es el de Ingo Swann, un hombre relativamente común que, según los archivos y un grupo de científicos de la Universidad de Stanford, salió de su cuerpo hacia el espacio exterior. Según contó, en uno de sus viajes pudo ver completamente el anillo alrededor de Saturno, y los describió con una exactitud impresionante. Dicho anillo no se conocería realmente sino hasta que la nave espacial Pioneer 10 voló hasta los confines de la galaxia.


El otro caso, también datado en 1984, es el de un individuo asiático llamado Zhang Baosheng, quien podía transportar o mover objetos físicos inanimados sin utilizar fuerza física. Al menos así dice en su carpeta desclasificada de la CIA. Así se explica un experimento que se le hizo:

“Se utilizó un mueble de madera 120 x 180 x 60 centímetros como recipiente sellado. Papeles y tablas marcadas fueron colocados en el interior del gabinete en el estante superior. Sin dañar el armario o abrir la puerta, la persona con ESP fue capaz de retirar los objetos del recipiente y también fue capaz de ponerlos de nuevo dentro. Esto demuestra que incluso cuando se utilizan especialmente grandes contenedores es posible romper completamente barreras espaciales, sin embargo, la tasa de éxito fue mucho menor y fue excepcionalmente difícil”.

Otros planes descabellados de la CIA
La Central Intelligence Agency nunca emitió comunicados oficiales explicando si estos documentos son reales o si tuvieron alguna trascendencia real en sus tácticas de espionaje. Entre otros experimentos poco ortodoxos están los del manual para sobrevivir a una catástrofe zombie, que aparece bajo el nombre clave de CONPLAN 8888. La primera frase de la introducción del archivo consigna que “este documento no fue creado como un chiste”.

El Project Pigeon fue diseñado por Burrhus Frederic Skinner, padre del conductismo radical, durante la segunda guerra mundial. Consistía en introducir palomas dentro de misiles que podrían detectar el punto exacto en que estos deberían explotar. Skinner estaba convencido de que estas aves podían manipularse con fines bélicos. El proyecto fue un total fracaso.
También existió el Project MKULTRA, que estaba pensado para aprender a torturar usando la mente, así como aprender a conocer, predecir y dominar los pensamientos del enemigo para tener ventaja a la hora de enfrentarlo.



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