viernes, 7 de abril de 2017

Molestar a los vecinos con el olor a frito es delito en Italia

Fritanga. Así se conoce en muchas partes a la abundancia de alimentos fritos. Y te puede gustar más o menos pero , ¿a quién no le parece molesto su olor? A los italianos no es que les moleste, es que les parece ilegal: en Monfalcone ya se ha multado por comportamiento antisocial con 2.000 euros a una pareja que ha osado colapsar la nariz de sus vecinos con los aromas del aceite hirviendo.


Las armas del crimen fueron salsas contundentes para mezclar con la pasta y “fritti misti”, o lo que es mismo, pescados y mariscos fritos con los que Roberto V. y Maria P., de 78 años y habitantes del bajo molestaban a los del tercer piso. Y también una fisura en la salida de humos.

Los acusados apelaron a las cortes de la capital, en Trieste, que dio la razón a los demandantes, y en las Cortes Supremas de Roma, que también lo hicieron y los acusó de “acoso olfativo” porque los olores que producían sus platos eran tan fuertes que se consideran “por encima de los límites tolerables”.

Uno de sus vecinos se quejaba de que cuando sus vecinos cocinaban “todo mi apartamento se impregnaba con el olor de salsa para la pasta y pescado frito. Parecía que su cocina estuviera en mi piso”.

Matteo Santini, un abogado que se especializa en disputas vecinales, dijo para La Repubblica que las denuncias entre vecinos por los olores que exudan sus cazuelas son muy frecuentes y explica que algunos hasta llegan a pedir compensaciones por tener que cambiar de residencia, por sufrir depresión o traumas psicológicos. 


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