domingo, 2 de abril de 2017

Presta atención a todo lo que te digo pues yo soy el "Sr. Correcto"

Como Sr. Correcto, te diré cómo debes comportarte. Naturalmente, el estándar está en cómo me comporto yo, que para eso soy el Sr. Correcto. La disidencia no está tolerada. Es fácil entender por qué: por incorrecta.

  • Sé inequívocamente feliz. Haciendo lo que yo te digo lo serás y, si no es así, al menos yo estaré contento, que es lo importante al fin y al cabo.
  • Haz deporte, con cuidado pero haz deporte. Sólo para que no se te escape el tiempo en otras cosas que yo no apruebo. Además, ¿no ves lo torneados que están mis muslos tras mis dos sesiones mensuales de spinning? Haz deporte.
  • Sé amigo de tus amigos, contacto de tus contactos y familia de tu familia. Alimenta esas relaciones, pero sólo cuando yo te diga y como yo te diga. Ve al burguer, a pasear por el parque y a las manis de la familia. Sigue las normas (mis normas, se entiende), no te salgas de la línea que trazo y todo irá bien.
  • Toma tus propias decisiones, pero procura que se parezcan a las mías porque resulta incómodo –tanto para ti como para mí– que por un error al decidir tengas que cambiarlas. O peor aún, que te las tenga que cambiar yo.
  • Piensa bien lo que vas a decir. De la libertad de expresión al libertinaje hay sólo un paso y nadie quiere parecer un gilipollas. Yo no lo soy porque hago lo correcto. No lo seas tú tampoco.
  • No mientas, pero tampoco seas un incauto. Cuenta las historias, da igual que sean incumbencia sólo de los demás. Cuéntalas. No contarlas con exactitud o contarlas incompletas no es mentir, así que tranquilo, cuéntalas para tu propio provecho. No son noticias falsas, es tu opinión, que es tan respetable como la de los demás. No como la mía, que para eso soy el Sr. Correcto, pero sí igual que la de los demás.
  • Obedece y todo irá bien. Si no lo haces, me veré obligado a seguir con un plan que tengo ideado. Los necios le llaman chantaje. Yo sólo le llamo «lo correcto». He decidido que así sea. Me va a doler a mí más que a ti.
  • Come lo que yo te digo. Si me haces caso, llegarás a viejo. Y triste. Viejo y triste es lo mejor que puedes ser en la vida.







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