domingo, 28 de mayo de 2017

6 hábitos que le ponen frenos a tu éxito

Cambiar con sabiduría es vital en un mundo sujeto a una constante transformación que aísla y arruina a las personas y a los grupos de mente cerrada.

Hoy en día lo único estable es el cambio. Todos necesitamos audacia y sensatez para elegir lo mejor aprender y crecer con las crisis.

En ocasiones te llaman a recuperar lo perdido, otras veces te dicen que hay que innovar, y siempre te invitan a avanzar con equilibrio, es decir, frenando y acelerando a su debido tiempo. Identifica cuáles son los bloqueos que te impiden cambiar. Así es más fácil elegir el valor que te mueve a innovar para poder sobrevivir.

Estas son las principales barreras y el modo de superarlas:

  • Temor Sientes miedo a lo desconocido y lo puedes vencer con una firme confianza. También hay que derrotar el miedo al fracaso, consciente de que los errores y las caídas son parte del aprendizaje.
  • Costumbre Tiendes a ser rutinario y creas dependencias con los hábitos aunque te hagan daño. Debes liberar la imaginación, ser creativo y atrevido. La frase “Eso nunca se ha hecho aquí” ha causado estragos en individuos y entidades rígidas y cerradas. Cuando más arriesgas es cuando no arriesgas nada.
  • Duda Todo cambio te lleva de algún modo al terreno de lo incierto; por eso, hay que crecer en decisión. La única duda valiosa es la que te aporta un sentido crítico y te ayuda a actuar con cautela. Si quieres cambiar debes creer y esperar.
  • Incomodidad Los cambios causan molestias, pero no tantas como las que nacen de quedarse atrás. Para cambiar hay que salir de la zona de comodidad, seguros de que no cambiar trae peores incomodidades y lleva a la ruina.
  • Pesimismo En lugar de esperar lo peor de un cambio, nos conviene pensar en lo bueno que trae y en las ganancias que se obtienen. Al mundo lo mueven y lo hacen progresar los entusiastas, no los derrotistas ni los seres miopes y quejumbrosos.
  • Rigidez Un freno que se supera con la elasticidad y la flexibilidad. Fluir siempre trae ganancias y evita conflictos estériles y desgastes inútiles. Por eso, los japoneses admiran tanto el bambú: para ellos es un espejo de flexibilidad. Saber equilibrar lo viejo y lo nuevo es una necesidad en este mundo dinámico de cambios acelerados. El saber humano se duplicó en el último decenio y se duplicará de nuevo cada cinco años. Si no quieres que te deje el tren de la historia necesitas una nueva forma de pensar y nuevos paradigmas, mientras los enamorados del pasado eligen involucionar y aferrarse a modelos mentales que ya están caducos y pertenecen más a un museo.


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