martes, 9 de mayo de 2017

La cerveza con un ingrediente secreto: orina

Existen pocos lugares más asquerosos sobre la faz de la Tierra que la zona de urinarios de un festival multitudinario en las horas previas a su clausura. Miles de jóvenes de riñones doloridos han pasado varios días y sus noches vaciando ahí sus vejigas sin preocuparse de apuntar. Pero eh, esos charcos y esos efluvios que tanto daño hacen en tu bulbo olfativo pueden tener un valor añadido si lo que te gusta es la cerveza artesana en su vertiente más “aventurera”.


Beber. Mear. Beber. Mear... Ese es el ciclo de la vida para muchos cuando estamos de fiesta. Así que, ¿por qué no convertir ese ciclo de dos fases en un sistema en continua retrolimentación?

No, no venimos a hablar de los beneficios de beber tu propia orina a pelo. Ya hay mucho gurú para eso.

Aquí de lo que se trata es de reciclar tu orina, para seguir bebiendo lo que más te gusta. Reciclarla como materia prima para producir más y más de tu bebida favorita. Eso es lo que propone la cervecera danesa Norrebro Bryghus con su Pisner. ¿Captas el juego de palabras?

Pisner es una pilsner , sí. Fabricada con pis. Pis humano. No es broma.


La bebida no contiene orina en su forma líquida, no hay ningún residuo humano flotando en la botella. Pero el pis sí es un ingrediente indirecto, en la medida en que Pisner se fabrica a partir de malta de cebada fertilizada con orina humana.

Concretamente, Norrebro Bryghus ha utilizado alrededor de 50.000 litros de micción recolectados en 2015 en el festival de Roskilde, uno de los más grandes de Europa.

“Cuando empezaron a circular las noticias de que íbamos a producir la Pisner, mucha gente pensó que estábamos filtrando la orina para ponerla directamente en la cerveza y nos echamos unas buenas risas ante esa idea”, ha explicado Henrik Vang, director ejecutivo de la cervecera, a la agencia Reuters.

“Somos una cervecera artesanal de Copenhague y todas nuestras cervezas son orgánicas. Así que pensamos que sería una gran idea entrar en la cerveza reciclable”, ha añadido Vang.

La pregunta que seguro flota en tu cabeza es... esos 50.000 litros de orina, ¿han transferido algún tipo de sabor al bebedizo?

“Si supiera aunque fuera un poco a pis, no la hubiera bebido, pero no notas nada”, asegura tras una degustación Anders Sjögren, habitual de Roskilde, a Reuters. El catador Birden Eldahl se suma a las críticas positivas: “Es una buena cerveza”.

El Consejo de Agricultura y Alimentación de Dinamarca apoya el proyecto de Norrebro Bryghus como un ejemplo de lo que podría ser la “cerveza sostenible definitiva”. Beercycling, le llaman, sumándose al juego fácil de palabras.

Como decían los carteles que invitaban a “donar” en Roskilde:

“No malgastes tu pis. Los agricultores daneses pueden volverlo a convertir en cerveza”.



Publicar un comentario