miércoles, 21 de junio de 2017

5 problemas de salud ocasionados por el ruido de las ciudades

Barcelona suena a turistas y a zumbido de taladro. Barcelona suena tanto y tan alto que su Ayuntamiento no para de encargar informes al respecto. Es el caso del último estudio realizado por la Agencia de Salud Pública en el que señala que al barrio céntrico de Ciutat Vella no le cabe más ruido. Que ya va al límite. Que todo ese ruido de turistas y taladros repercute directamente en nuestra salud.

Ahora cambia Barcelona por el nombre de cualquier gran ciudad y la fórmula es la misma.

Porque el ruido es el tercer factor ambiental más relevante en la carga de enfermedades. Solo lo superan la polución y el humo del tabaco. Las ciudades generan tal cantidad de bullicio que nos predispone continuamente a estar enfermos. Así que mientras estudiamos si volver al campo o quedarnos en la ciudad, aquí va un catálogo de problemas relacionados con el ruido que quizás orienten la decisión:

Insomnio 
¿Has probado a vivir junto a una carretera principal? Al principio es insufrible, luego te adaptas e interiorizas el paso de los coches, que te recuerda al sonido del mar. Cuando te vas de ese piso y logras dormir en silencio te das cuenta de lo traumático que fue aquello.

Durante la noche se requiere un nivel de ruido inferior a los 30 decibelios. Es el ambiente que recomiendan los médicos para el descanso eficaz. Todo lo que pase de ese nivel tendrá la capacidad de robarte el sueño y será un factor desencadenante de la depresión.

Pérdida de audición
La exposición continua al ruido elevado tiene relación directa con la pérdida de audición. Ya lo explicamos aquí hace un par de semanas: La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que 1.100 millones de jóvenes de todo el mundo están en riesgo de perder audición debido a la exposición a los ruidos del entorno.

Problemas cardiacos
La revista médica Occupational & Environmental Medicine acaba de publicar un estudio en el que refleja que una exposición continuada al ruido de aviones, sobre todo durante la noche, aumenta el riesgo de sufrir hipertensión.

Estrés
Va de la mano del primer riesgo. El ruido abundante afecta a nuestra capacidad de atención, nos estresa y nos irrita. El resultado de este cóctel lleva por nombre 'Agresividad'.

Niños más vulnerables
Los niños que viven en lugares ruidosos suelen presentar menor desarrollo cognitivo y problemas en la comprensión lectora.

Un recurso evasivo de los padres de Ciutat Vella en Barcelona consiste en dormir a sus hijos en las habitaciones interiores. Ojalá lo consigan y no tengan que convencerles de que aquello, a la larga, termina pareciéndose al sonido del mar.




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