miércoles, 14 de junio de 2017

Después de 131 años redescubren la 8va. maravilla natural en Nueva Zelanda

Eran la mayor atracción turística del hemisferio sur y se consideron la octava maravilla del mundo natural. Las terrazas rosadas y blancas del lago Rotomahana, en la Isla Norte de Nueva Zelanda, fueron unas piscinas naturales en cascada por las que descendía el agua hasta caer al lago. Sin embargo, la erupción de un volcán del Monte Tarawera las dejó enterradas bajo capas de lodo en 1886.


La maravilla perdida podría haberse encontrado 131 años después. Dos investigadores creen haberla localizado a unos 10 o 15 metros bajo el suelo.

A mediados de 1800, "muchos viajeros recorrían miles de kilómetros desde Reino Unido, Europa y América para ver las terrazas", contó el investigador Rex Bunn a The Guardian.

Bunn, junto a su compañero Sascha Noldenm, afirman que no quedaron destruidas ni perdidas en el fondo del lago como llegaron a decir estudios previos. Solo sepultadas cerca de la orilla.

Como no existía un registro exacto de dónde se encontraban las terrazas previamente -el gobierno de esa época no lo hizo-, los investigadores se basaron en los diarios de campo recuperados del geólogo Ferdinand von Hochstetter en los aparece descrito con un detalle sin predecentes su ubicación antes de la erupción.


Comparando mapas topográficos de la época con los actuales, y teniendo en cuenta las consecuencias del dramático evento, han delimitado una zona con un margen de error de solo 35 metros.

"Queremos emprender este trabajo en el interés público y hemos mantenido una estrecha relación con los propietarios ancestrales de la tierra, la Autoridad Tribal de Tuhourangi. Son solidarios y están encantados con el trabajo", agregó Bunn al medio británico.

Si se excava, podrían restaurarse las terrazas para que el mundo volviera a ver la octava maravilla natural.



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