viernes, 9 de junio de 2017

Insólito: Jueza amenazó con procesar a una testigo porque llevaba un perro guía

“¿Si llega un elefante también deberé dejarlo entrar?”, dijo.

"Tiene dos minutos para retirarse de esta sala o la proceso por desacato". Esa fue la advertencia de una jueza de Conciliación a una testigo que se había presentado a una audiencia con un perro guía para ciegos, según dijo el presidente de la Fundación de Apoyo y Promoción del Perro de Asistencia de Uruguay, Alberto Calcagno.
La fundación se encarga de entrenar a perros guías los que pueden ingresar a todos los espacios públicos.

La Fundación de Apoyo cuenta con un programa de socializadores de perros que, al final de su entrenamiento, pueden ayudar a desplazarse a personas ciegas o brindar compañía a niños autistas.

A partir de los 60 días del nacimiento del cachorro, comienza un plan de entrenamiento de salud, temperamento y carácter. Se le entrega a una familia o a una persona para que, en el correr de un año, ayude al animal a conocer el mundo. Esos cachorros tienen los mismos derechos y obligaciones que un perro guía o de asistencia de una persona con discapacidad visual, explicó Calcagno, en alusión a la ley 18.875 y su posterior reglamentación.

El martes 6, una de las entrenadoras, que tenía una cachorra guía, fue citada con su madre a una audiencia en el Juzgado de Conciliación de 3er Turno, ubicado en la calle Paraguay y San José.

La entrenadora entró al juzgado sin ningún problema. Los funcionarios judiciales entendieron la situación. Cuando ingresó a la sala donde se desarrollaría la audiencia, la jueza de Conciliación de 3er Turno dijo que el perro no podría estar allí. La entrenadora le explicó que se trataba de un cachorro de asistencia en una etapa de socialización y que no era una mascota. También le dijo que estaba legalmente autorizada para ingresar a cualquier recinto público y privado de uso público, según dijo Calcagno.

La magistrada se preguntó si mañana entraba un elefante a la sala con un cartel que decía "en instrucción", ella debería dejar ingresar a la sede.

La entrenadora le respondió que la situación no era la misma. La jueza de Conciliación expresó a la testigo: "Tiene dos minutos para retirarse de sala o corre riesgo de ser acusada de desacato" relató Calcagno. La entrenadora se retiró de la audiencia. Más tarde, la madre de la entrenadora debió realizar trámites administrativos porque la hija no pudo ingresar en sala.

La Fundación de Apoyo al Perro de Asistencia analiza presentar una queja contra la jueza ante la Corte.



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