miércoles, 14 de junio de 2017

Por el cambio climático cancelan un estudio sobre el cambio climático

El colmo de los colmos. El sumun de la ironía. Una patada en la boca para todos aquellos que aún hoy se atreven a negar las consecuencias del cambio climático. De todas estas maneras se podría describir la historia que viene a continuación.



La situación es la siguiente:

A finales del mes de mayo, 40 científicos de varias universidades canadienses se lanzaron a la aventura en un buque rompehielos. ¿Su objetivo? Comenzar la primera etapa de un proyecto de investigación de 4 años y 17 millones de dólares que pretendía profundizar en las consecuencias del cambio climático en la bahía de Hudson.

Pero el buque rompehielos tuvo que desviar su camino. Grandes pedazos de hielo de hasta 8 metros de espesor flotaban en las aguas de la costa norte de Terranova, atrapando barcos pesqueros y otras embarcaciones más pequeñas. Los científicos habían recibido llamadas de auxilio de los barcos varados debido a que el hielo era demasiado denso y no podían maniobrar.

Tras ayudar a los barcos atrapados en el Ártico, los investigadores analizaron el hielo encontrado y descubrieron que era muy extraño que estuviera allí. Se trataba del típico hielo denso que se puede encontrar en el Alto Ártico pero que, gracias a las altas temperaturas, se había desplazado hasta esa zona.

"No es algo que esperábamos ver allí ni nada que hubiéramos visto antes. En el Alto Ártico, el cambio climático está provocando que las capas de hielo sean más delgadas y que haya menos. Eso hace que aumente la movilidad del hielo”, explica a The Guardian, David Barber, científico de la Universidad de Manitoba y uno de los autores de la investigación. “ Estamos haciendo un estudio de cambio climático a gran escala y antes de que incluso puede ponerse en marcha, el cambio climático está conspirando para obligarnos a cancelar ese estudio”, resume el científico.

Los investigadores decidieron interrumpir la primera parte del proyecto tras percatarse que avanzar más al norte complicaría las operaciones de rescate y pondría vidas en riesgo. Sin embargo, confían en empezar la segunda etapa de la expedición el próximo 6 de julio. Eso sí, si el cambio climático no hace de las suyas.



Publicar un comentario