sábado, 24 de junio de 2017

¿Quién fue el mejor francotirador de la historia?

Un francotirador canadiense destinado en Irak ha realizado el que ya se considera oficialmente el mejor y más letal disparo jamás realizado en una guerra. El militar abatió a un combatiente del ISIS a una distancia de 3.400 metros. El disparo se realizó con un rifle de precisión MacMillan TAC 50, y el proyectil tardó solo diez segundos en recorrer la distancia que le separaba de su blanco. De esta manera se supera el récord que, hasta ahora tenía un francotirador británico por alcanzar a un enemigo situado a una distancia de 2.474 metros, durante una misión en Afganistán.

Pero, ¿es este realmente el mejor disparo realizado nunca en una guerra? Si tomamos en cuenta tan solo la distancia a la que se ha efectuado, sin duda. Pero existen otros factores que pueden tomarse en consideración, y que hacen que muchos historiadores consideren que el disparo más certero y mortal jamás realizado es el que hizo Thomas Plunket en 1809, durante la Guerra de la Independencia Española.

Plunket fue un soldado irlandés que sirvió en el 95 Regimiento de Fusileros Británicos, durante las guerras napoleónicas. Y en 1809, durante la batalla de Cacabelos, cuando los británicos se retiraban hacia A Coruña, acosados por las tropas de Napoleón, mató de un impresionante disparo al general francés François Colbert.

El blanco estaba situado algo más de 600 metros, casi nada si se compara con los 3.400 del disparo efectuado por el francotirador canadiense. Pero hay que tener en cuenta que Plunkett mató a su víctima con un rifle Baker, cuya precisión distaba mucho de ser la de las armas actuales. Para llevarlo a cabo, tuvo que tumbarse de espalda y apoyar el arma sobre una pierna para estabilizarla.


Se esperaba que el fusil Baker fuese capaz de alcanzar blancos hasta 183 metros (muchísimo menos que los 600 a los que se encontraba el general francés). El mosquete era bastante preciso en distancias medias, pero su efectividad se reducía mucho conforme crecía la distancia. De hecho, para aumentar las probabilidades de acertar, se disparaban filas de hasta 60 mosquetes, con la intención de que algunas balas golpearan los objetivos previstos.

Por el contrario, el MacMillan TAC 50 que usó el militar canadiense, es un modelo fabricado especialmente para tiradores de élite y, aunque su alcance medio es de 1.800 metros, desde la Guerra de Vietnam ya ha habido muchos casos de soldados que han acertado blancos a distancias superiores a los 2.400 metros.

Por todo eso, parece que el disparo de Plunket fue más complejo de realizar. De hecho, en su momento, se consideró que había sido algo casi milagroso.




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