jueves, 1 de junio de 2017

Sencillos y efectivos trucos para alargar la vida de tu ropa

Un vestido que te queda perfecto o un suéter acogedor, una bolsa grande o unos zapatos cómodos: todos tenemos nuestros favoritos que, si fuera por nosotros, estaríamos usando siempre.


  • Para que tu ropa permanezca fresca en el armario, pon ahí bicarbonato de sodio. Para proteger la ropa de las polillas, usa pimienta negra en granos o lavanda seca.
  • No uses perchas delgadas de metal porque pueden "mover" la línea de los hombros. Lo importante es elegir hombreras del tamaño adecuado porque si son demasiado grandes, dejarán en tu ropa marcas de estiramiento. Almacena tus cosas tejidas dobladas, ya que en una percha podrían estirarse demasiado y perder su forma.
  • Al lavar las prendas de colores intensos, agrega en tu lavadora una pizca de sal. Para conservar el color de las prendas negras, puedes intentar enjuagarlas en una solución de café (una taza de la bebida por un litro de agua) o en un té fuerte.
  • Para que las prendas de lana no piquen, en vez de un suavizante de telas usa un acondicionador para el cabello. Si antes de lavar las cosas, las pones en el congelador en la noche (empacadas en plástico), no perderán su color.
  • Cuelga al lado de tu lavadora un frasco simpático. Te recordará que antes de lavar, necesitas revisar los bolsillos por si tienen monedas u otros objetos pequeños que pueden dañar tanto la prenda como el aparato en sí.
  • Para que la parte baja de tu pantalón no se arrugue y mantenga su forma, cose en su dobladillo de abajo algunas monedas.
  • Antes de usar tus medias de nylon nuevas, humedécelas con agua, ponlas en una bolsa y llévalas al congelador durante 6-8 horas. Después de este procedimiento, no se romperán tan fácilmente.
  • Para que los botones no se te caigan, aplica un esmalte transparente en su costura. Si la cremallera se atasca, frótala con un jabón.
  • Si tienes una mancha de grasa sobre la ropa, espolvoréala con talco o harina de inmediato, o frótala con una tiza para absorber la grasa. Después de esto, lava como de costumbre.
  • Debes conservar cualquier objeto de piel en fundas. Para los zapatos, usa cajas de cartón; para las bolsas y ropa, sacos de textil que puedes sustituir con una camiseta o una funda para almohada vieja. No uses plástico para el almacenamiento porque no deja entrar el aire, debido a lo cual la piel se puede dañar.
  • No expongas las prendas de gamuza al sol durante mucho tiempo porque quema los pigmentos y la prenda se puede tornar de un tono azul o verdoso.
  • Las prendas de la piel blanca mantienen su color durante más tiempo si de vez en cuando las frotas con un coctel de leche y clara de huevo batida.
  • Para conservar el color de la piel oscura (café, cereza, negro), frótala sistemáticamente con posos de café, envueltos en un paño suave.
  • Para quitar las grietas poco profundas en la piel, humedece un disco de algodón con crema corporal y limpia el área problemática. Los desgastes ligeros sobre la piel se pueden eliminar si los frotas varias veces con glicerina o con una cáscara de naranja por el lado reverso.
  • Para quitar las manchas de gamuza, humedece una bola de algodón con amoníaco, frota con fuerza las áreas problemáticas. Después de que el alcohol se haya esfumado, pasa por toda la superficie un cepillo especial, una goma para borrar o un cepillo dental con cerdas suaves.
  • Debajo de las chaquetas de piel pon blusas de cuello alto o usa una bufanda o un pañuelo. Esto prevendrá la aparición de áreas brillantes en el cuello. No uses las prendas de piel clara con las prendas oscuras: las manchas de las telas despintadas son difíciles de eliminar.
  • La piel absorbe bien los aromas. Para evitar olores desagradables, durante el almacenamiento, pon en los bolsillos o adentro de las prendas café en tabletas o cápsulas, bolsitas de té o carbón activado.
  • Los cinturones lacados no se deben conservar durante mucho tiempo doblados porque les pueden salir grietas. Este tipo de accesorios es mejor colgarlos en la barra del armario o en una percha.
  • Perfora unos agujeros en las cajas para almacenar zapatos y otros objetos de piel lacada para asegurar una buena circulación de aire. Para que los objetos en la caja no se toquen entre sí, ponles medias de nylon o envuélvelos en un papel tipo lienzo (¡no de periódico!).
  • Para eliminar manchas de la piel lacada, límpiala con un producto para limpiar vidrios. El jugo de cebolla te ayudará a devolverle el brillo: simplemente frota las cosas con media cebolla. Para disimular los arañazos pequeños en una bolsa lacada o en unos zapatos, puedes usar un esmalte del mismo color.
  • Después de que te hayas quitado los zapatos lacados, pon en su interior unas bolsitas con arroz o sal para que absorban la humedad que daña el barniz. La superficie lacada no deja entrar el aire, por eso para prevenir la sudoración excesiva, usa productos especiales, de lo contrario tu calzado perderá su forma.
  • Los zapatos lacados en los días fríos se ponen 10 minutos antes de salir, para que la piel tenga oportunidad de calentarse: el cambio drástico de temperatura la daña.
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