domingo, 16 de julio de 2017

A Satán le gustan muchas cosas buenas (o, cosas absurdas mal vistas por la religión)

Una parte importante de cualquier manual personal de un tiburón de los negocios pasa por cómo se ha de actuar para diferenciarse de la competencia. En la iglesia, como en cualquier otro negocio, establecieron desde un inicio la dicotomía entre su oferta, la del bien, y la de la competencia más directa, la del mal.


A través de esa premisa le cayeron a Satán todos los golpes a través de aquello que el lado luminoso pensaba que estaba mal. No erraron con la táctica porque, en principio, todo el mundo quiere estar en la trinchera de los buenos. A todos nos gusta un abrazo y que no se nos mire con la cara rara con la que tu abuela mira a un gótico.

Sin embargo, queda patente que se les fue la mano seleccionando valores y elementos perniciosos atribuibles a Satán. Quisieron que la gente dejase de lado algunas cosas solo porque, en teoría, le gustan al Señor de la Oscuridad y, se equivocacon bastante porque ¡son cosas que están buenísimas y gustan a la mayoría!

El heavy metal


Casi todos los predicadores del planeta están de acuerdo en una cosa: el heavy metal es satánico.

La próxima vez que escuches Run to the hills de Iron Maiden y cantes el estribillo con los cuernos en alto, recuerda que el maligno está haciendo los deberes. Disfrútalo lo justo.

La batería
No la de cocina, el instrumento musical.


Si creías que mantenerte alejado del heavy metal te iba a librar del infierno es que no sabes ni por dónde te da el aire. El Señor del Mal acecha en cada rincón y puede hallarse exactamente igual en un interminable solo de guitarra que tras los parches de un bombo Pearl.

Según el pastor Óliver Coronado, la clave está en la música sincopada. Una vez que «se rompe la regularidad del ritmo», una vez que te sales del ritmo que tocaría alguien con parálisis permanente, ya estás abrazando a Satán.

Por cierto, el pastor, para estar tan lejos de Satán como predica, domina con bastante soltura los ritmos sincopados. Ahí lo dejo.

Halloween

De la misma manera que el capitalismo capta a inocentes niños a través del Monopoly, Satán tira de cantera a través de Halloween. Disfraces, caramelos y dulces a saco… Es imposible que todo eso encierre inocencia. Cada vez que te comes una gominola fantasmita estás aceptando adentrarte un poco en la trinchera de las sombras. El testimonio de esta niña te dejará sobrecogido.

Disney

Algo nos olíamos. Tanta gente feliz, tanta sonrisa, tanta saturación en la paleta de colores solo podía significar una cosa: el supremo señor del mal es el responsable directo de la factoría creativa Disney.

Medios de contrastada solvencia en esto de dios y sus enemigos como Profecia (sin tilde) en la biblia o Apocalipsis y actualidad han ahondado en el tema.

A veces, Satán se manifiesta a través del sexo y en este sitio web ven penes en todas las pelis de la edulcorada factoría estadounidense.

El matrimonio homosexual

El Templo Satánico ha cometido el error de luchar -además de por las cosas propias de los satánicos como hacer rituales, poner los cuernos con las manos o beber sangre de cabra- por los derechos de los homosexuales. Hace dos años cuando intentaban celebrar una misa en la universidad de Harvard afirmaban que «para nosotros, el matrimonio homosexual es un sacramento. Estamos convencidos de ello y creemos que, por esta razón, el Estado tendría que reconocerlo por razones de libertad religiosa».

Esa declaración convierte oficialmente al matrimonio homosexual en un ritual satánico.

La síntesis
Hay una particularidad en casi cualquier vídeo relacionado con el satanismo en Youtube. El 98% de los mismos (cifra proporcionada por la Universidad de Tahal) son de largo metraje. El luchador contra el maligno carece de la capacidad de reducir el discurso.


Hay, por supuesto, otras cosas, mas cortas,  como ‘Despacito’, que también son satánicas. 







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