domingo, 16 de julio de 2017

Series de TV que cambiaron el mundo

Parece que Los Simpson ha desplazado a Shakespeare y a la Biblia como la mayor fuente de modismos, frases pegajosas y referencias textuales.

Los Simpson: Transformaron nuestra manera de hablar


Mark Liberman, profesor de lingüística en la Universidad de Pensilvania, en 2005 escribió esto: “Parece que Los Simpson ha desplazado a Shakespeare y a la Biblia como la mayor fuente de modismos, frases pegajosas y referencias textuales en nuestra cultura. Esta afirmación no es exagerada.

Milhouse, por ejemplo, tiene una cita para cada ocasión, y el Diccionario Oxford del Inglés ya ha incluido en su acervo la jocosa interjección “Doh!; [Ouh! en el doblaje de la serie al español] de Homero Simpson.

Glee: ayudó a dar un nuevo impulso a la industria disquera

Fox se anotó un éxito inesperado con esta serie musical en 2009. Sin embargo, el mayor impacto del programa se produjo en otro escenario: mientras gran parte de la industria disquera se las veía negras para sobrevivir, las grabaciones de Glee tuvieron un éxito asombroso en iTunes.

Para finales de 2011, el elenco había vendido más de 11 millones de discos y 36 millones de sencillos. Y la gira de conciertos generó más de 40 millones de dólares en ganancias.

Sex and the City: Alentó a los jóvenes a hablar acerca de la salud sexual

Un estudio realizado en 2011 por la Universidad Estatal de Ohio reveló que los estudiantes universitarios que veían esta serie tenían más del doble de probabilidades de hablar con su novio o novia sobre temas de salud sexual.

Esto cobra una importancia especial si se considera que, en 2008, un estudio del Instituto Rand encontró que las chicas de entre 12 y 17 años que veían este programa y otros de “alto contenido sexual” tenían más del doble de probabilidades de embarazarse, lo cual da la razón a quienes dicen que se debe aplicar la clasificación “Para público maduro” a este tipo de series.

ER: Nos hizo adoptar hábitos saludables

Este programa no solo logró hacer de George Clooney una superestrella: también cambió nuestra manera de alimentarnos. En tres episodios de 2004, el programa se centró en las instrucciones de un médico a un adolescente aquejado de hipertensión: hacer ejercicio y comer más frutas y verduras.

La trama suena aburrida, pero asustó a los televidentes y los hizo corregir sus hábitos. En 2007, investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad del Sur de California descubrieron que las personas que vieron esos episodios habían empezado a caminar más, a comer más frutas y verduras o a controlarse la presión arterial.

¿Quién dice que ver televisión hace daño?




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