viernes, 11 de agosto de 2017

La risa, un síntoma de demencia

La risa, esa emoción que nos acerca a los demás y nos sirve para socializar. ¿Qué puede tener de malo? En la mayoría de casos nada, pero es cierto que determinadas enfermedades puede dar la cara en forma de ‘risa inapropiada’.


Por ejemplo, uno de los casos en los que esto puede ocurrir es en el síndrome pseudobulbar. Esta patología puede estar causada por un ictus y lo que ocurre es que se alteran los circuitos descendentes que controlan la expresión de emociones. Y cuando esto ocurre, la risa se puede desencadenar en situaciones inapropiadas.

El ictus no es la única causa de síndrome pseudobulbar. También puede estar causado por un traumatismo craneal, por enfermedad de Párkinson o por esclerosis múltiple.

Otra enfermedad que puede dar la cara en forma de risa es la demencia. Un estudio encontró que algunas personas en fase incipiente de demencia pueden comenzar a reirse en situaciones inapropiadas o tener una alteración del sentido del humor, tal y como expone la neurocientífica Lynne A Barker.

De todas formas según Robert McGrath, psicólogo de la Universidad Wisconsin-Madison (EE.UU.), reír es beneficioso para la salud por varios motivos. Por un lado, el humor reduce las hormonas del estrés. Además, una carcajada intensa aumenta el ritmo cardíaco, estimula al sistema inmune, potencia el estado de alerta y nos hace ejercitar los músculos, explica McGrath. Sin olvidar que al reírnos aumentan los niveles de endorfinas, el anestésico natural del cuerpo.

Es más, incluso después de "echar unas risas" el organismo sigue notando sus efectos. "Tras reírnos, hay un breve período durante el cual la presión sanguínea baja y el corazón se desacelera", afirma el investigador, que recomienda 30 minutos diarios de ejercicio y 15 de humor.




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