domingo, 13 de agosto de 2017

William Shakespeare nunca firmó como "Shakespeare"

Existen muy pocos hechos documentados en la vida de William Shakespeare. 

Lo que sí se puede afirmar es que fue bautizado en Stratford-upon-Avon, Warwickshire, el 26 de abril de 1564 y falleció el 23 de abril de 1616, según el calendario juliano, poco antes de cumplir los 52 años.

William Shakespeare (también deletreado Shakspere, Shaksper y Shake-speare, porque la ortografía en tiempos isabelinos no era ni fija ni absoluta) fue el tercero de los ocho hijos que tuvieron John Shakespeare, un próspero comerciante que llegó a alcanzar una destacada posición en el municipio, y Mary Arden, que descendía de una familia de abolengo.

Los artistas suelen firmar sus obras con pseudónimos, pero William Shakespeare fue más allá, dejando seis firmas diferentes en sus documentos legales (incluyendo su testamento), ninguna de las cuales incluía el apellido “Shakespeare”.

En dichos manuscritos se puede leer:

  • Willm̅ Shakp̅
  • William Shakspēr
  • Wm Shakspē
  • William Shakspere
  • Willm̅ Shakspere
  • By me William Shakspeare
Los restos de Shakespeare fueron sepultados en el presbiterio de la iglesia de la Santísima Trinidad (Holy Trinity Church) de Stratford. El honor de ser enterrado en el presbiterio, cerca del altar mayor de la iglesia, no se debió a su prestigio como dramaturgo, sino a la compra de un diezmo de la iglesia por 440 libras (una suma considerable en la época). El monumento funerario de Shakespeare, erigido por su familia sobre la pared cercana a su tumba, lo muestra en actitud de escribir, y cada año, en la conmemoración de su nacimiento, se le coloca en la mano una nueva pluma de ave.


Era costumbre en esa época, cuando había necesidad de espacio para nuevas sepulturas, vaciar las antiguas, y trasladar sus contenidos a un osario cercano. Tal vez temiendo que sus restos pudieran ser exhumados, según la Enciclopedia Británica, el propio Shakespeare habría compuesto el siguiente epitafio para su lápida:

Buen amigo, por Jesús, abstente
de cavar el polvo aquí encerrado.
Bendito sea el hombre que respete estas piedras,
y maldito el que remueva mis huesos.


Una leyenda afirma que las obras inéditas de Shakespeare yacen con él en su tumba. Nadie se ha atrevido a comprobar la veracidad de la leyenda, tal vez por miedo a la maldición del citado epitafio.

Se desconoce cuál entre todos los retratos que existen de Shakespeare es el más fiel a la imagen del escritor, ya que muchos de ellos son falsos y pintados a posteriori a partir del grabado del First folio. El llamado "retrato Chandos", que data de entre 1600 y 1610, en la National Portrait Gallery (en Londres), se considera el más acertado. En él aparece el autor a los cuarenta años, aproximadamente, con barba y un aro dorado en la oreja izquierda.
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